¡No me quiero ir a dormir!

El insomnio infantil es un trastorno muy frecuente, pero que tiene fácil solución

"Cinco minutitos más...", "no me puedo dormir...", "quiero acostarme en vuestra cama..." Normalmente, éstas son las típicas frases que dicen los ‘peques’ de la casa a la hora de acostarse. Y, sobre todo, después del ‘desorden’ de horarios que se vive durante el verano. Pero las horas de sueño del niño son fundamentales, tanto para su desarrollo físico como intelectual, y no se puede acostumbrar al pequeño a que duerma menos de lo recomendado.

Los malos hábitos (acostarse a altas horas, cenar tarde, alterarse antes de dormir, etc), la falta de disciplina, los despertares nocturnos o dormir menos horas de lo necesario afectan al comportamiento del niño y a su carácter a largo plazo. Inseguridad, irritabilidad, frustración y rechazo son sólo algunas de las consecuencias que, a la larga, inciden, tanto en su personalidad como en su rendimiento escolar. No obstante, esta alteración tiene fácil solución y, por eso, un estudio realizado en una prestigiosa clínica del sueño ha creado el método Estivill, un programa que ayuda a resolver el problema del insomnio infantil y que debe seguirse de manera ordenada.

Les presentamos algunos de sus consejos prácticos para lograr que el niño afectado consiga tener dulces sueños durante toda la noche:

- Terminar el día con un buen baño.
- Dar la cena al niño y dedicarle un rato de afectividad antes de acostarle.
- Enseñarle a que se cepille los dientes antes de dormir.
- Darle siempre las buenas noches.
- Hacer que asocie el acto de dormir con elementos externos como su cuna o su muñeco favorito.
- Y sobre todo, seguir un horario ordenado y cumplirlo cada noche.

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