¿Cómo enfrentarse a un niño que se niega a comer?

Le ofrecemos algunas pistas para dar respuesta a ésta y otras cuestiones básicas sobre la alimentación de los más pequeños

¿Influye la alimentación en el rendimiento escolar?
Es sabido que el ayuno o las carencias graves llevan al cansancio, a la apatía y desinterés en el niño haciendo menos eficaces muchos de los procesos que condicionan el rendimiento escolar. Por otra parte, las carencias pueden condicionar una peor respuesta inmunitaria, con un padecimiento más frecuente de infecciones y otras patologías, lo que puede asociarse con faltas a clase.
¿Puede la alimentación ayudar a evitar los problemas de insomnio en los niños?
La alimentación tiene una importante influencia en muchos casos de insomnio. Las cenas copiosas, el consumo de café o de bebidas con cafeína son algunos de los más conocidos responsables del problema. También en niños con alergias a algunos alimentos se pueden observar alteraciones en el sueño al consumir los productos responsables (en casos de alergia a las proteínas de la leche se resuelve el problema al evitar el consumo de este tipo de alimentos).Y también se puede originar insomnio por el padecimiento de carencias en vitaminas o minerales. Concretamente, la deficiencia en hierro produce una molesta agitación en las piernas que dificulta que el niño pueda conciliar el sueño, por lo que una alimentación correcta (sin excesos ni deficiencias) y un diagnóstico de las posibles alergias alimentarias son medidas de gran ayuda para resolver este problema en los niños que lo padecen.
¿Conviene que los niños tomen leche entera o desnatada?
Durante la infancia es más conveniente la leche entera, ya que en la desnatada, junto con la grasa, se retiran vitaminas liposolubles, y el riesgo de sufrir carencias de estas vitaminas puede aumentar. Por otra parte, no conviene que el niño siga pautas restrictivas ni limitaciones de ningún tipo en su alimentación, salvo que padezca una patología concreta que justifique las medidas. En estos casos es necesario una supervisión estricta para garantizar que las restricciones no sean causa de desnutrición. Durante el período de crecimiento, suministrar los nutrientes necesarios es una prioridad de mayor importancia. En niños con problemas de sobrepeso o con colesterol alto puede utilizarse de forma habitual, o esporádicamente, según el caso, leche semidesnatada, que cuenta al menos con la mitad del contenido en grasa y vitaminas liposolubles que la leche entera.

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