Ojo con las 'chuches'

Las golosinas, tan deseadas por todos los niños, son perjudiciales para los dientes y, además, disminuyen el apetito

Efectos perjudiciales
  • Al contener glucosa y otros azúcares de rápida absorción, alterán el metabolismo de los hidratos de carbono y favorecen la ganancia de peso y la obesidad.

  • Al tomarlas entre horas, disminuyen el apetito y hacen que las tomas regulares sean de menor cantidad.

  • Los colorantes y otros conservantes pueden dar lugar a intolerancia o reacciones adversas.

  • Favorecen la formación de la placa dental, dando lugar a la caries dental.

    La opinión del dentista
    Hay que evitar que los niños tengan dulces todo el día en su boca. No se trata de que los niños no disfruten de sus "chuches preferidas", sino que el azúcar no esté en contacto con los dientes de forma muy repetida y prolongada para que las bacterias no se instalen en la boca y evitar así las caries.

    Todos los azúcares no son igual de nocivos. Así, las bacterias tienen más predilección por la sacarosa, presente en los caramelos. La fructosa y la glucosa afectan regularmente y el azúcar menos dañino es la lactosa.

    Los padres tienen que prestar atención a los dulces, caramelos, chicles, golosinas... estos alimentos deben tomarse sólo esporádicamente y mejor durante las comidas que entre horas. También hay que prestar atención a los zumos envasados; no recurra a ellos por sistema. Son preferibles, por este orden, la fruta entera y los zumos naturales y, para calmar la sed, siempre agua.

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