Ojo con las 'chuches'

Las golosinas, tan deseadas por todos los niños, son perjudiciales para los dientes y, además, disminuyen el apetito

Hacen las delicias de los más pequeños de la casa, pero es importante dejar claro que las chucherías no representan, bajo el punto de vista médico, ningún beneficio para la salud.

Están compuestas por elevadas cantidades de azúcar y, además, favorecen la aparición de las temidas caries.

En el aspecto psíquico y educativo, las chucherías alteran los hábitos dietéticos. Al tomarlas entre horas, disminuye el apetito para la siguiente comida y la ingesta de otros alimentos con características nutricionales mucho más importantes.

Tradicionalmente las chuches han sido utilizadas equivicamente como premio ante un esfuerzo pedido al niño y, en otras ocasiones, como medida para ganarnos su cariño. Educacionalmente, esta actitud es equivocada, pues hace que el niño se mueva sólo por conseguir la recompensa.

Pero en ocasiones -fiestas, excursiones...- es difícil evitar que los niños tomen golosinas. Si las toman recomendamos que lo hagan acompañando a otros alimentos de más consistencia nutricional y que después de hacerlo beban agua o se cepillen los dientes lo antes posible.

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