¿Es bueno el chupete?

Para muchos niños, se hace imprescindible para controlar el llanto e inducir el sueño

No son pocos los padres que se preguntan sobre las bondades del chupete: ¿le viene bien para su boquita?, ¿se dormirá si se lo quito? Este objeto tan usado en la infancia ha sido y es objeto de polémica permanente. De hecho, padres, pediatras, psicólogos y educadores tienen opiniones encontradas sobre la utilidad, la necesidad, las ventajas y los inconvenientes que su utilización reporta al niño.

En principio, innecesario; con el tiempo se hace imprescindible y tanto la madre como el bebé pueden llegar a depender de él para vivir en armonía. Pero, ¿por qué comenzamos a usar el chupete para nuestros bebés? ¿Es realmente necesario? El uso del chupete se basa en un reflejo que tiene el recién nacido, que conocemos como "reflejo de succión". El niño, al nacer y durante la lactancia, chupa todo lo que le llega a su boca, pues en este reflejo basa toda su alimentación en esta época de la vida. En poco tiempo, el chupete y la succión se convierten en un hábito que, al estar íntimamente ligado a la alimentación, le produce relajación, le tranquiliza. Entonces, el chupete se hace imprescindible para controlar el llanto e inducir el sueño.

La succión del pulgar
Estamos ante el mismo problema, pero con un protagonista diferente, el pulgar. El recién nacido, para relajar su ansiedad y mitigar su apetito, busca en su entorno más cercano, y lo que encuentra más accesible y de la forma más idónea es uno de sus dedos. En esta situación, el problema es muy similar, pero con el inconveniente añadido de que el dedo del niño no puede ser apartado y, nunca mejor dicho, lo tiene a mano de forma permanente. El hábito de la succión del pulgar es más duradero que el uso del chupete y, además, deforma más la parte anterior del paladar, por lo que el chupete puede ser beneficioso para evitar este problema.

Inconvenientes de su uso
  • Deforma el paladar (paladar ojival).
  • Produce "maloclusión dentaria" (mordida abierta).
  • Es vehículo de virus y bacterias.
  • Da lugar a halitosis (mal aliento).
  • Favorece la aparición de caries y de infecciones bucales.
  • Crea una dependencia psicológica para relajarse e iniciar el sueño.

    ...Y algunas ventajas
  • Deforma el paladar menos que el dedo.
  • Es prescindible.
  • Al ser un elemento externo se puede "perder" o "gastar".

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