Los niños y el sol: la necesidad de extremar las precauciones

Los más pequeños son más susceptibles a los efectos nocivos de las radiaciones UV que los adultos

El doctor incide en que, de acuerdo con las guías nacionales e internacionales, la primera y segunda líneas de protección de los niños frente a la radiación UV son evitar la exposición solar, en particular entre las 12 y las 16 horas, cubrirse con ropas y gorros adecuados y llevar gafas. Los fotoprotectores se consideran la tercera línea de fotoprotección. Hay que considerar que los niños que usan fotoprotector están el 20% más de tiempo al sol que los niños que no lo usan. En cuanto al FPS recomendado, será igual al de los adultos, 15 o superior. Los fotoprotectores para los niños deben ser resistentes al agua, al sudor y al frotamiento.

Y las precauciones deben extremarse con los bebés, pues los niños por debajo de los seis meses no deben exponerse directamente al son sin ropas y deben limitarse las exposiciones en niños menores de tres años.

Por último, el doctor Escudero hace hincapié en un aspecto esencial: si los padres desempeñan un papel fundamental en la fotoprotección de sus hijos, los colegios contribuyen a adquirir y mejorar sus hábitos y conocimientos. Establecer unas recomendaciones para actuar en los centros destinadas a prevenir el cáncer cutáneo, que incluyan cambios en el entorno del mismo, trabajar unidades didácticas sobre el tema con los alumnos, participación de la familia, formación de los profesionales de la educación en este tema y la colaboración del personal de salud escolar deben mejorar los conocimientos y modificar los hábitos de fotoprotección de los niños, reducir el desarrollo de nevus adquiridos en los niños e, incluso, disminuir el deseo de estar bronceado en los adolescentes.

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