Soleá Morente, la pequeña del clan, sigue las huellas del arte familiar

La hija pequeña del 'cantaor' Enrique Morente ha publicado su primer disco y también ha participado en una obra de teatro

De casta le viene al galgo. Los genes de los Morente son de arte y flamenco, son de escenarios y de aplausos. Estrella y su hermano José Enrique (Kiki) se han metido ya de lleno en el mundo de la música, continuando con una saga que llora aún la pérdida de su patriarca. En homenaje a él y siguiendo las huellas que inevitablemente la llevaban por el mismo camino que a ellos, la pequeña del clan, Soleá, de 27 años, se ha puesto manos a la obra para demostrar que el talento sí que se hereda. Junto a Juan Ramón Rodríguez, Jota (Los Planetas), y Antonio Arias, (Lagartija Nick), o lo que es lo mismo Los evangelistas, Soleá ha cogido el micrófono para publicar Encuentro.


  Soleá Morente, la pequeña del clan, sigue las huellas del arteVER GALERÍA



Se trata de un minidisco que consta de cinco temas (más tres versiones del productor británico Youth), en los que se mezclan diferentes estilos. Rock, flamenco, indie… se hacen un hueco en esta aventura en la que Soleá se estrena como vocalista, aunque a sus compañeros de aventura ya les conocía. Los Evangelistas habían unido talentos con ella en su álbum debut Homenaje a Enrique Morente y, a raíz de ahí, la hija del cantaor asegura que se sitió "muy cómoda trabajando con ellos" y lo que hizo que siguieran trabajando juntos, que todo fuera "sucediendo", fruto de la "inspiración y de la buena química".


Soleá Morente, la pequeña del clan, sigue las huellas del arteVER GALERÍA  



Sobre su nuevo trabajo con Los Evangelistas, de los cuales dice estar "aprendiendo mucho", explica que el proceso creativo ha sido "colectivo" y que ha habido "muy buen entendimiento" ya que cada uno ha aportado lo que mejor sabe hacer, sin que hubiera nada premeditado, pues, para ella, "la música sucede". "Venimos de la escuela de la libertad y de la sensibilidad, el único propósito es sentir y hacer sentir a los demás a través de la música".

Soleá, que estudió Filología Hispánica, no ha probado suerte sólo en la música. El teatro ha ocupado también su espacio y es que ha participado en la obra Yerma. Sobre su paso por las tablas destaca que "el teatro ha sido una aportación increíble a la hora de salir al escenario" y que "podría comparar la sensación de cuando sales a cantar a cuando sales a interpretar", ya que "es el mismo respeto". Sus planes de futuro son seguir con el teatro, con su disco, formándose en la música y trabajando con Los Evangelistas, con los que apuesta por un futuro encuentro, ya que "se han quedado muchas cosas en el tintero".

Más sobre: