Rod Stewart hace un repaso en su biografía de sus 'grandes amores' y sus errores con las mujeres

El artista ha sacado a la venta 'Rod: The autobiography' en el que habla de sus matrimonios, sus hijos y su carrera

Es una super estrella de los escenarios desde hace décadas y no ha perdido ni un ápice de su fuerza. Rod Stewart se sincera en el libro Rod: The autobiography, en el que cuenta los episodios más curiosos de su carrera y ahonda en las relaciones que ha tenido con las mujeres de su vida. En las páginas de este volumen se confiesa arrepentido por una primera etapa en la que las infidelidades acabaron con algunas de sus historias de amor.

Explica cómo conoció a Kelly Emberg mientras estaba casado con Alana Hamilton, con la que tuvo dos hijos, Kimberly y Sean. “Mi ruptura con Alana fue lenta y tortuosa, salpicada con intentos de reconciliación condenados al fracaso. El final llegó a principios de 1984, cuando descubrió que Kelly era parte de la gente que me llevaba a Hawai para hacer algo de música: Alana pidió el divorcio ese mismo día. Me acusó de no madurar y tenía razón”. Con Kelly, a quien también engañó con una actriz, tuvo una hija, Ruby que nació en 1987. “El nacimiento de nuestra hija nos unió otra vez y tuvimos muchos momentos felices en sus primeros años de vida”.

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Su segunda boda no llegaría con ella sino con otra modelo, Rachel Hunter, con la que tuvo una especie de flechazo. “Pensé que había visto una diosa. Cuando, por una sensacional casualidad, me encontré a Rachel en el club Roxbury aquella noche, era literalmente mi imagen soñada hecha realidad. Tuve esa extraña reacción: es ella”. Durante el tiempo que estuvieron juntos, el artista confiesa que hizo todo lo posible para que esa relación funcionara, a pesar de que la diferencia de edad era notable (ella estaba en la veintena, mientras que él se acercaba a los cuarenta). “Hice lo posible por no romperla: en los ocho años que estuvimos juntos, fui totalmente fiel. Mi deseo de deambular se evaporó. Rachel era todo lo que quería, me convertía cada noche en un marido devoto”.

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Tuvieron dos hijos, Renee y Liam, con quienes viajaban a las ciudades en las que el cantante tenía conciertos. Su felicidad era máxima. “Ahora pienso en mi matrimonio como ocho años maravillosos que pasé con alguien a quien amaba profundamente. En el fondo, entonces había una chica que era demasiado joven, que no había madurado y que necesitaba expandir sus alas, sólo para encontrarse con que todo a su alrededor la estaba limitando”.

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Con Penny Lancaster a la que le dio el “sí quiero” en junio de 2007 ha encontrado la estabilidad en la madurez. Con ella está viviendo de nuevo la experiencia de la paternidad a los 67 años y es que tienen dos niños, Alastair y Aiden. Además están compartiendo la llegada de la primera nieta de Rod, hija de su primogénita Kimberly y el actor Benicio del Toro. Ella vive en su propiedad, igual que algunos de los hijos del artista. “No me puedo librar de ellos. Es genial tenerles por allí, formando parte de mi vida. Yo nunca quería ir con mi padre porque era fontanero. Ellos tienen un padre que es rockero, que les consigue entradas” bromea.

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Una vida llena de anécdotas e historias que ahora podrán conocer sus fans de primera mano. Unas letras llenas de sinceridad en las que abre su corazón y desvela sus pensamientos más íntimos. Y es que haciendo balance, asegura: “Definitivamente estuve enamorado de todas las madres de mis hijos. Luego hubo algunas relaciones en las que pensé que estaba enamorado”.

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