Las nuevas generaciones pisan fuerte: Justin Bieber gana el triple que otras estrellas juveniles de la música

Todavía no han terminado el colegio y ya figuran entre los más ricos del star system o al menos están a punto de serlo. Nombres como los de Justin Bieber, Selena Gómez, Demi Lovato y Miley Cyrus nos dan una idea de la música que escuchan los más pequeños y de las pasiones que una cara atractiva puede llegar a levantar. Si las cifras de los grandes de la música marean, las que manejan estos pequeños artistas provocan al menos un ligero desvanecimiento.

Aún con su dulce imagen de Hannah Montana, en el período 2009-2010, Miley Cyrus se embolsó 48 millones de dólares (35 millones de euros), según la revista Forbes, una cifra que seguramente espera repetir (o quien sabe si incrementar) con su renovada imagen de “chica mala”. A la zaga y no muy lejos le siguen los Jonas Brothers, cuya hucha en el mismo período se llenó con 35.5 millones de dólares (26 millones de euros). La maquinaria Disney se ha revelado como una fábrica de fenómenos fan adolescentes y es que algunos, tras su paso por las series de la “casa”, han sacado su lado más polifacético y se han lanzado por su cuenta a conquistar el mundo discográfico.

Sin embargo si echamos un vistazo a sus contratos veremos que sus pagos por cada capítulo de las series también eran cuantiosos. Selena Gómez cobraba 25.000 dólares (18.300 euros) por cada espacio de Los magos de Waverly Place; Miley Cyrus 15.000 dólares (11.000 euros) por cada uno de Hannah Montana y Demi Lovato, 12.000 dólares (8.800 euros) por cada uno de Sunny, entre estrellas. Pero Disney no es la única factoría de estrellas, Youtube tiene también un papel destacado en eso de descubrir habilidades.

El caso más destacado de los últimos meses es sin duda el de Justin Bieber que ha pasado de colgar sus vídeos caseros en la red a ser perseguido día y noche por cientos de niñas. De momento no ocupa un lugar en las listas de personajes millonarios e influyentes, pero quizá no tarde mucho. Y es que su cartera va engordando por momentos: al parecer le pagan hasta 300.000 dólares (220.100 euros) por concierto más un 70% de los beneficios de la venta de entradas. Una cifra que supera en mucho los 100.000 dólares (73.300 euros) por recital que cobra Selena Gómez o los aproximadamente 150.000 (110.000 euros) de Sheryl Crow por ejemplo (tal y como se informa en la página The smoking gun).

Ahora además han hecho un muñeco a imagen y semejanza del adolescente de 16 años, un objeto de merchandising del que sólo algunos pueden presumir. Y eso sólo con un disco en el mercado… sin duda las nuevas generaciones arrasan. ¿Hasta dónde cree que llegará?

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