Paul McCartney y su hija Beatrice, como el gato y el ratón en el aeropuerto de Nueva York

Paul McCartney ha decidido echar la vista atrás al pasado. Hace algunas semanas recordaba los grandes éxitos de los Beatles, grupo que le vio nacer musicalmente, y se dice ahora que está preparando el relanzamiento de sus discos en solitario. Tras abandonar la discográfica Emi en 2007, después de 45 años trabajando juntos, el artista ha fichado por una compañía independiente, Concord Music Group, que tiene todos los derechos sobre su música en solitario, con la que se dice que está trabajando.

Si su vida profesional marcha viento en popa, lo mismo ocurre con la personal. El ex Beatle ha encontrado la estabilidad junto a Nancy Shevell, con quien sale desde que fracasó su matrimonio con Heather Mills. Pese a que se dijo que tenían planes de boda, de momento no se sabe si han decidido algo al respecto ya que poco hablan el uno del otro. Viven su historia de amor con toda naturalidad y, como Nancy es amiga de la familia desde hace años, cuenta con todo el apoyo de las hijas del artista.

Es precisamente con ellas con quienes reparte su tiempo la estrella, aunque la que se lleva la palma es Beatrice. Con siete años, la niña, nacida de su relación con Heather Mills, ocupa el centro de su vida. Con ella paseó por la terminal antes de subirse a un avión en el aeropuerto JFK de Nueva York. Beatrice se montó en uno de los carritos para llevar el equipaje, sentándose encima de las maletas y “persiguió” a su padre por la terminal sin dejar de reirse. Así jugaron al gato y al ratón hasta llegar a la puerta de embarque de su vuelo y comenzar su viaje. Tal vez se hayan reunido para pasar unas pequeñas vacaciones juntos, como ya han hecho en otras ocasiones.

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