¿Quiere saber cómo es la nueva vida de los hijos de Michael Jackson?

Ya no llevan máscara ni se ocultan de las cámaras y van a clases de kárate

Desde que el pasado mes de junio perdieran a su padre, la vida de los hijos de Michael Jackson ha cambiado de forma radical. Si antes no se conocían sus costumbres, sus gustos y ni tan siquiera sus caras ahora están en el punto de mira. El fallecimiento del artista les ha sacado del anonimato y ha cambiado esa imagen que tenían de excéntricos, heredada de su padre. Bajo las caretas que siempre llevaban, se escondían los tres niños que han demostrado que, al margen de toda la polémica que les ha rodeado desde su nacimiento, son sólo eso, niños.

Viven con su abuela, Katherine, y disfrutan siempre que pueden de la compañía y los juegos con sus primos. Según sus tíos, son inteligentes y sensibles: a Paris le gusta la lectura y Blanket, como se conoce popularmente al pequeño Prince Michael II, tiene dotes para el baile. Recientemente se pudo ver que les encantan además los parques de atracciones, ya que pasaron una emocionante jornada en uno de ellos con una gran amiga de su padre Elizabeth Taylor. Acuden también todas las semanas a clases de kárate y salen a pasear con su niñera Grace Rwaramba.


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El testamento ¿es falso?
Poco a poco han recuperado la sonrisa ayudados por el amor que reciben de sus abuelos y tíos. Sin embargo, su tutora legal, su abuela, no está pasando un momento tan tranquilo, ya que sigue involucrada en la lucha por el control de la herencia de su hijo. Ante la falta de resultados, el “poder” sigue en manos del abogado John Branca y el ejecutivo John McClain, el letrado de Katherine, Londell McMillan, ha encontrado una nueva estrategia. Los hermanos del artista dicen ahora que es imposible que Jackson firmara el testamento en la fecha en la que se dice que lo hizo, el 7 de julio de 2002 en Los Ángles, ya que,justo ese día, se encontraba en Nueva York. La familia pone así en duda la autenticidad de este documento, aunque de momento no han acudido a los tribunales con este descubrimiento.

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