Los padres de Michael Jackson quieren conseguir la custodia de los tres hijos del cantante

Deberán enfrentarse a Deborah Rowe, madre biológica de los dos mayores, en caso de que esta la solicite

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La polémica rodea el nombre de Michael Jackson incluso después de muerto. Dos días después de su fallecimiento ya se ha abierto la primera guerra entre su círculo más cercano. Los protagonistas de este enfrentamiento son los padres del cantante, Joe y Katherine Jackson, quienes piensan luchar por conseguir la custodia de los tres hijos de Michael, Prince Michael, de 12 años, Paris, de 11 y Prince Michael II, de siete. En el caso del benjamín nunca ha trascendido el nombre de su madre biológica por lo que en un principio no habría demasiados problemas para que los abuelos se queden con su custodia.

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Sin embargo, en el caso de los hijos mayores del Rey del Pop, los padres de Jackson deberían enfrentarse a la segunda ex esposa del artista y madre biológica de ambos, Deborah Rowe, en caso de que esta decidiera pedir también la custodia. La incógnita es si, como se dijo en su día, ella renuncio a sus derechos en favor del artista. Hay algunos medios de comunicación americanos que afirman, haciéndose eco de un biógrafo de Jackson, que Deborah lleva más de diez años sin ver a sus hijos y que más allá de los lazos biológicos lo realmente importante es el bienestar de los niños.

Por el momento, los pequeños han sido trasladados del domicilio que compartían con su padre en Bel Air a la casa de sus abuelos paternos en las afueras de Los Ángeles. "Katherine es la opción más lógica", ha dicho Michael Brian Oxman, abogado de los Jackson. "Ella tiene a todos sus nietos alrededor pero habrá que esperar a que la justicia decida", añadió.

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El último destino de Michael Jackson

La muerte ha truncado los planes que los familiares del cantante tenían para él. De no haber fallecido hace dos días, sus padres estaban haciendo todo lo posible para que Michael Jackson ingresara en una clínica de desintoxicación, al parecer, por su adicción a los analgésicos. Incluso pensaron en solicitar los servicios de un psiquiatra con cuya evaluación convencer a un juez de que su hijo era el mayor peligro para sí mismo. Sin embargo, el artista se resistía a cumplir los deseos de Joe y Katherine y ponía como excusa la gira de conciertos que iba a iniciar el próximo mes de julio. Sus más allegados incluso deseaban que un terapeuta especializado lo acompañara durante este periplo musical para que lo tuviera vigilado, ya que hace seis años sufrió un colapso de morfina que no tuvo consecuencias tan funestas como esta última vez.

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