Enrique Iglesias encantado con la pasión de sus fans: '¡La mejor forma de morir sería entre ellas!'

Asegurando una vez más, y ya suman unas cuantas, que no tiene planes de boda inmediatos con su novia Anna Kournikova, Enrique Iglesias ha aterrizado en Londres. Igual que ocurre allí por donde pasa, sus fans esperaban ansiosas el momento de verle sobre el escenario en el festival Summertime Ball y, como de costumbre, no decepcionó. Los gritos casi ensordecieron sus melodías, una de las cuales compartió casi en privado con una afortunada. Y es que esperar durante horas a la entrada de sus conciertos para conseguir un sitio en primera fila tiene su recompensa: subir al escenario, escuchar una balada de cerca y recibir un cariñoso beso.

Como es de esperar, la chica elegida para estar junto a él en ese momento rompe a llorar desconsolada. “Me gusta porque es un momento de intimidad en el que te concentras en ella y olvidas si estás frente a 60.000 o seis personas” dijo. Para Enrique su público es lo mejor y, aunque parece que a veces puede superarle tanta “pasión”, él dice que no tiene miedo de las avalanchas de gente que a veces le rodea. “¡La mejor forma de morir sería entre fans!” aseguró con humor.

Mientras él desplegaba su encanto y simpatía en un programa de radio, su novia Anna Kournikova aprovechó para pasear por Londres. La tenista rusa se detuvo en un quiosco de prensa donde ojeó las últimas noticias de las revistas y no pudo resistir la tentación de llevarse algunos caramelos y chocolatinas. Luego se reunieron a las puertas del hotel para disfrutar juntos del resto de la tarde y es que, dado que sus agendas profesionales les mantienen muy ocupados, aprovechan cualquier oportunidad para verse. La próxima parada de Enrique será Italia, donde actuará en el mes de julio.

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