El último 'capricho' de Britney Spears: una cámara de oxígeno

Preocupada por la salud de su garganta, la cantante se gastaría unos once mil euros en el dispositivo

Las estrellas de la música tienen unos gustos y manías muy especiales: peticiones de comida para el catering de sus conciertos, habitaciones con determinados detalles decorativos para sentirse a gusto y tratamientos de estética nada económicos. Un mundo de rutinas que les hacen sentirse bien y presentar su mejor cara al público, pero que en ocasiones sacan a la luz su lado más excéntrico.

La última en apuntarse a esta lista de originales caprichos es Britney Spears. Preocupada por la salud de su principal tesoro, su voz, la artista estaría dispuesta a invertir miles de euros en una cámara hiperbárica de oxígeno, según ha informado The Sun. El aparato, cuyo coste cifran algunos en 11.000 euros, es un recipiente hermético en el que la persona se introduce para someter a su cuerpo a una presión mayor a la atmosférica y respirar así oxígeno puro.

Su obsesión por la pureza del aire, que según ella estaría viciado con la contaminación y el humo del tabaco, es tal que en una de las ciudades en las que recalará su gira europea habría pedido una habitación de hotel en la que nunca hayan fumado.

Sin duda, a la princesa del pop no le faltará dinero y más si el juez obliga a su ex mano derecha Sam Lufti a pagar las costas del proceso judicial que les ha enfrentado. Los letrados de la intérprete han solicitado que Lufti pague los 90.000 euros de gastos derivados de las vistas por las que se le condenó a tres años de alejamiento. Además podría ordenar también al ex novio de Spears, Adnan Ghalib, a pagar 53.000 euros.

Más sobre: