La particular lucha de Madonna para conseguir la adopción de Mercy

Desolada y abatida. Así definen sus amigos a Madonna después de que la jueza de Malawi le denegara la adopción de Mercy, una niña de tres años nacida en el país africano. Sin embargo, lejos de rendirse, la cantante ha decidido luchar por ella con todas las armas, no sólo las legales, que tiene a su alcance. Dispuesta a llegar al corazón de las autoridades africanas y demostrar su amor por la pequeña, ha hecho pública una fotografía en la que se la ve acunándola, durante su reciente visita al país.

Acompañando a esta tierna imagen, Madonna asegura, en declaraciones al diario africano Nation, que lo único que quiere es que la niña salga del orfanato en el que vive: "Quiero darle a Mercy un hogar, un entorno familiar lleno de amor, los cuidados y la mejor educación posible. Es mi deseo que ella, igual que David, vuelva un día a Malawi para ayudar a la gente de su país. Aunque me han advertido que no puedo discutir públicamente la apelación pendiente en relación a mi deseo de adoptar a Mercy, quiero decir lo mucho que aprecio el apoyo que he recibido de la gente de Malawi y mis amigos de todo el mundo".

Poco después de que estas palabras salieran a la luz, el abogado de la intérprete presentaba los papeles de la apelación, aunque el tribunal aún no ha fijado una fecha para revisarla. La jueza Esmie Chondo denegó el tres de abril la petición de Madonna para adoptar a la niña apoyándose en las leyes de residencia, que prohíben adoptar a quienes no hayan residido en el país al menos durante 18 meses.

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