Amy Winehouse regresa a la isla de Santa Lucía, su refugio caribeño

Se dice que la artista le ha cogido tanto cariño a esa tierra que está pensando en comprar una casa allí

Los tres meses que pasó en la isla caribeña fueron el inicio de un auténtico cambio de vida para Amy Winehouse: consiguió recuperarse de sus adicciones y se dice además que comenzó a componer para su próximo disco. Santa Lucía se habría convertido así en un "refugio" para la cantante, un lugar en el que alejarse de sus problemas (la petición de divorcio de su marido con la que ella no está de acuerdo) y su rutina en Londres. Tal vez por esos buenos ratos que pasó allí, ha sido el destino elegido de nuevo para una escapada.

Sus playas han visto a una Amy relajada paseando con su guardaespaldas, con el que parece mantener una cercana y buena amistad. Se les vio cogidos de la mano y compartiendo confidencias, antes de hacer un poco de deporte: igual que hacen los turistas que visitan la zona, alquilaron un caballo para montar por la playa.

Tan a gusto está en Santa Lucía que ya son muchos los que dicen que incluso estaría pensando en comprar una mansión allí (se habla de que invertirá cerca de 4 millones de euros en esta compra), en la que montaría un completo estudio de grabación para dar forma a su nuevo disco.

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