A pesar del deterioro en su salud, Michael Jackson podría volver a cantar

Se dice que dará treinta conciertos y que cobrará casi cinco millones de euros por cada espectáculo

La imagen de Michael Jackson con su guante plateado y un micrófono en la mano podría volver a ser una realidad dentro de poco. A pesar de las continuas alarmas que surgen sobre su estado de salud y de las recientes fotografías en las que se notaba su deterioro físico, se dice que el artista está negociando un regreso a los escenarios por todo lo alto. Informaciones recogidas por la prensa reflejan un baile de cifras astronómicas: entre un millón y medio y cinco millones de libras por cada espectáculo (1.700.000 y 5.600.000 de euros). Londres sería la ciudad elegida para esta mini gira de treinta conciertos que, a buen seguro y si finalmente se celebran, llenará de fans el O2 Arena.

Michael Jackson no se sube a un escenario desde noviembre de 2006, en los World Music Awards, donde recibió un reconocimiento por haber vendido más de 100 millones de copias a lo largo de su carrera. En los últimos meses se ha hablado mucho de su vuelta a los escenarios, se barajó la ciudad de Las Vegas para su reaparición, e incluso se apuntó la posibilidad de un nuevo disco. Los motivos podrían ser las millonarias deudas que dicen que tiene el intérprete que tuvo que desprenderse de su seña de identidad, el rancho Neverland, y que va a subastar numerosas pertenencias personales (entre el 22 y el 25 de abril se venderán unos 2.000 objetos).

El principal obstáculo para esta reaparición sería su estado de salud porque se asegura que tiene una infección en la piel (calificada como staphylococcus aureus o SARM), que es muy resistente a los antibióticos y que podría tener consecuencias fatales en los tejidos (los acabaría destruyendo) si no se trata adecuadamente y se frena a tiempo. Recientemente, se pudo fotografiar al intérprete abandonando una clínica de California, donde se estaría tratando dicha dolencia, con un aspecto bastante preocupante: bajo la mascarilla que le tapaba la cara, se podía ver el enrojecimiento de la piel, un síntoma que se repetía en sus manos, también hinchadas.

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