Kevin Federline: 'Siempre querré a las madres de mis hijos y estaré ahí para ellas'

El bailarín habló de las dos mujeres de su vida, Shar Jackson y Britney Spears, en una sincera entrevista

Días después de cumplir treinta años, Kevin Federline se ha sincerado en una de las escasas entrevistas que ha concedido desde que comenzara la lucha por la custodia de sus dos hijos con Britney Spears. El bailarín y cantante asegura que Sean Preston, de dos años, y Jayden James, de uno, se han convertido en el centro de su vida. "Paso la mayor parte del tiempo corriendo detrás de mis hijos por la casa. Sus necesidades definen mi horario diario", comenta a la publicación In Touch Weekly.

Ahora que por el momento mantiene la custodia total de los pequeños, le preocupa que estos no echen en falta a su madre y que sepan que la tendrán siempre cerca. "Es muy importante para mí que mis hijos, pase lo que pase, siempre sepan y nunca se cuestionen que tienen una madre y un padre que les quieren mucho". Precisamente Britney Spears fue una de las personas que mencionó durante la entrevista, a pesar de que llevan varios meses "peleando" en los juzgados y de que su contacto es prácticamente inexistente -él estuvo en el hospital cuando ella fue ingresada en dos ocasiones el pasado mes de enero, aunque no se sabe si se vieron. "Siempre querré a las madres de mis hijos y estaré aquí para las dos" concluye -recordemos que Kevin Federline tiene además dos hijos con la actriz Shar Jackson, Kori y Kaleb.

"Creo que la buena energía que pongo en las cosas trae más energía de ese tipo a mi vida. La relación con mis hijos y mi familia durará toda la vida y es lo más importante para mí" concluyó. Federline celebró el pasado fin de semana una fiesta de cumpleaños en Las Vegas a la que asistieron sus amigos más cercanos, entre los que estaba su ex novia Shar Jackson con el que se la vio, según algunas fuentes, muy cariñoso. El bailarín obtuvo el divorcio definitvo de Britney Spears en el mes de julio de 2007 y dos semanas después pidió la custodia de sus hijos. Desde entonces Britney ha vivido los que han sido probablemente sus peores momentos: su ingreso en un centro de desintoxicación y un comportamiento conflictivo por el que perdió la custodia compartida, los derechos de visita y tuvo que ser ingresada en dos ocasiones en un hospital.

Más sobre: