Britney Spears, ingresada de nuevo en un hospital de Los Ángeles

Un internamiento similar al del pasado tres de enero, en el que podría realizarse una nueva evaluación mental

La artista Britney Spears ha tenido que ser ingresada de nuevo en el hospital UCLA Medical Center, de Los Ángeles, en la madrugada de hoy jueves. Uno de los oficiales de policía que estaba en la mansión de Spears, momentos antes de su traslado a la clínica, explicó que allí le proporcionarían "ayuda", aunque no especificó los detalles del tratamiento al que se va a someter. La ambulancia que recogió a la intérprete fue escoltada por un convoy de la policía, una situación que se produce siempre que se toma la decisión del ingreso para evitar que el paciente se haga daño a sí mismo o a terceros -una emergencia que denominan 5150, que mantiene el internamiento durante 72 horas durante las que se realiza una evaluación mental, y que fue la misma que se utilizó el pasado tres de enero.

El psiquiatra en su casa
Y es que el desarrollo de lo ocurrido en la tarde de ayer miércoles recuerda, en muchos aspectos, a los acontecimientos de aquel día. También entonces la policía tuvo que intervenir en la delicada situación, debido a que Britney no quería devolver sus hijos a su ex marido. Tras el incidente la artista fue trasladada al centro Cedars Sinai, aunque en aquella ocasión no permaneció en él más de dos días, durante los cuales se le practicaron análisis de sangre y una evaluación mental. En esta ocasión, la cantante estaba con su madre Lynne, su representante Sam Lufti y su prima Alli Sims, que habrían tomado la decisión de llamar a la ambulancia, supuestamente por consejo del psiquiatra que la trata y que podría haber ido a la casa para evaluar la situación.

Fuentes cercanas a la familia citadas por la revista People explican que, poco antes, la artista "conducía por su barrio de forma descontrolada" y que "había rechazado tomar la medicación que tiene prescrita". También el padre de Britney, Jamie, se trasladó al hospital, del que horas después se vio salir a la madre de la artista, Lynne, que iba en el coche con el novio de su hija, Adnan Ghalib.

Una situación difícil
Desde que el pasado tres de enero perdiera los derechos de visita, su novio Adnan Ghalib y su representante Sam Lufti han declarado la difícil situación que atraviesa la artista. Ghalib asegura que se pasa muchas noches en vela mirando fotografías y que les echa mucho de menos, mientras que Lufti, que ha corroborado la continuada falta de sueño, ha ido más allá: asegura que sufre problemas mentales y que ha comenzado a recibir ayuda de un psiquiatra.

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