Lynne, madre de Britney Spears, muy preocupada por su hija: 'Está en mis pensamientos día y noche'

Lynne viajó a Los Ángeles para reunirse con ella en su casa, un encuentro en el que también estaba Sam Lufti, su manager, que recientemente ha declarado que la artista ha visitado a un psiquiatra

Es evidente que Britney Spears no está atravesando uno de sus mejores momentos, por eso su madre Lynne ha volado desde Louisiana para estar junto a ella. La artista perdió el pasado mes de enero los derechos de visita a sus hijos y desde entonces han sido frecuentes las veces en las que se la ha visto con expresión melancólica, mirando las fotos de sus niños en las revistas. Preocupada por el estado de su hija, Lynne acudió a la residencia de Britney en Los Ángeles, donde se reunieron con Sam Lufti, manager de Spears. Antes de su viaje, en declaraciones a la revista Life & Style, Lynne aseguró: "Britney está en mis pensamientos día y noche, nunca los abandona. La quiero y quiero más que nada protegerla y que esté bien. Lo hago lo mejor que puedo".

Al parecer este encuentro no fue del todo tranquilo, ya que se trató, entre otras cuestiones, el tema del novio de la artista, Adnan Ghalib. El entorno de Britney le considera una mala influencia para ella y así se lo habrían dicho, aconsejándole que le deje. Un comentario que no sentó demasiado bien a la intérprete, que abandonó apresuradamente la casa. El disgusto de Spears se tradujo en llanto, mientras permanecía sentada a las puertas de su mansión con su perro y esperaba que Adnan fuera a recogerla. La inquietud de su familia y amigos más cercanos estaría justificada si tenemos en cuenta las recientes declaraciones de su representante, Sam Lufti. En una llamada a la presentadora de televisión Barbara Walters, Lufti habría admitido que Britney ya ha visitado a un psiquiatra. "Me contó que sufre de lo que él describe como problemas mentales que son tratables. Que ha estado en el psiquiatra y que, según parece, ha comenzado alguna clase de tratamiento" explicó Walters.

Sin embargo, en este nuevo y negativo capítulo de la historia, se ha encendido una chispa de esperanza para la artista. El juez que lleva el caso de custodia, Scott Gordon, ha permitido que Britney hable con sus hijos por teléfono varias veces a la semana, aunque de momento no podrá verlos. Una separación forzosa que podría terminar el próximo 19 de febrero, fecha de la siguiente cita en los juzgados.

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