El emotivo 'hasta siempre' de Celine Dion a su público de Las Vegas

La cantante finaliza su espectáculo en el Caesars Palace, que ha durado cinco años, para centrarse en su hijo

Bajo una lluvia de pétalos de rosa y con lágrimas en los ojos, Celine Dion se despidió de su público de Las Vegas con un "hasta siempre". Fue una noche llena de emociones apenas contenidas por la cantante canadiense, quien explicó que su decisión de apagar las luces brillantes de su espectáculo Un nuevo día se debe a su deseo de "volcarse más en ser madre". Hubo muchos momentos especiales en esa noche que ella se apresuró a definir "emotiva", aunque sin duda uno de los más esperados tuvo como protagonista al tema My heart will go on.

Convertida casi en leyenda, la canción, con la que consiguió un Oscar y que acompañó al hundimiento cinematográfico del Titánic, logró que se le saltaran las lágrimas. "En un momento sentí como si el Titanic estuviese a punto de hundirse de nuevo" confesó con la voz entrecortada. La última de las 717 veladas que ha protagonizado en la ciudad del juego se convirtió en una íntima conversación con su público, en la que explicó que, aunque era un "placer" estar allí, había llegado el final de "una maravillosa aventura".

La prioridad de Celine Dion es su familia y así lo demostraron su marido René Angelil y su hijo, que consiguieron arrancarle la sonrisa más tierna. Ambos se subieron al escenario con una rosa roja y un beso reservado especialmente para ella. El pequeño René-Charles, de sólo siete años y que fue un bebé muy deseado por la pareja, se abrazó a su madre que, de nuevo, no pudo evitar estallar en llanto.

Un broche de oro a cinco años de música que comenzaron en el año 2003 y que han disfrutado tres millones de espectadores. El espectáculo ha recaudado en este tiempo cerca de 300 millones de euros, una cifra récord que deja el listón muy alto para su sustituta Bette Midler, que en febrero estrena el montaje The show must go on.

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