Las Spice Girls vuelven a los escenarios convertidas en las chicas de oro

La cinco chicas lucieron unos espectaculares brazaletes, regalo de David Beckham

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Con nuevo estilo, diferentes aspiraciones y con algunos años más de experiencia, las Spice Girls abrieron ayer su gira mundial en la ciudad canadiense de Vancouver ante unos 20.000 espectadores ansiosos de volver a ver a las cinco cantantes británicas siete años después de su separación. Con los nervios a la flor de piel y con la ilusión de volver a reunirse de nuevo, las Spice saltaron al escenario llenas de energía luciendo unos sugerentes vestidos dorados diseñados por Roberto Cavalli, que las chicas adornaron con unos preciosos brazaletes, obsequio de David Beckham, quien no quiso perderse el primer concierto de su ‘chica’. Victoria Beckham confesaba: " David está hoy aquí, pero él no ha estado en ninguno de nuestros ensayos porque ha estado trabajando. Yo estoy muy nerviosa no sé que es lo que va a pensar sobre el espectáculo, además él no ha visto ninguno de los trajes".

Victoria Beckham, Melanie Brown, Emma Bunton, Melanie Chisholm y Geri Halliwell calificaron la reunión de "brillante", poco antes de empezar su concierto en el estadio GM Place de Vancouver. Mel C, la Spice deportista, fue la primera que se dirigió a sus fans gritando un "¿Cómo estáis?" , para a continuación adentrarse junto a sus compañeras en un espectáculo de aproximadamente dos horas llenas de luz y sonido. Las chicas cantaron 22 temas a los que fueron dando vida y movimiento con múltiples cambios de vestuario sin olvidarse en ningún momento de las plataformas.

"Estaba asustada. Estaba nerviosa pero sentí que el sentimiento del mundo por las Spice Girls ha cambiado. Y pensé porqué no, así que estoy contenta de haber tomado la decisión de volver" dijo Mel C con una gran sonrisa. " Las cosas se han arreglado. Nos queremos mucho" añadió la Spice. Y Mel C tiene razón, las cosas han cambiado mucho desde que actuaran por última vez en 1998, ahora viajan en un lujoso y extraordinario Boing 747, todas tienen al menos un hijo, por lo que a su llegada al aeropuerto de Vancouver les esperaba un ejercito de niñeras, casi todas tienen pareja y ahora se sienten mucho más maduras.

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