Entrevista exclusiva con el cantante Alejandro Fernández antes de su actuación en España

'Mi vida no ha cambiado como hubiera querido, quizá me han salido cosas inesperadas'

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Con su último álbum "Viento a favor", que incluye el dueto "Amor Gitano" con la cantante Beyoncé, Alejandro Fernández celebra quince años de éxito en el panorama musical. El sol ha empezado a caer cuando iniciamos nuestra charla con él. Lo acompaña Ayari, una guapa y joven tapatía de ojos claros, con la que mantiene una relación desde hace dos años. Artista de pura cepa y digno embajador de una tierra famosa por sus charros cantores, abre por vez primera las puertas de su apartamento de Marina del Rey, uno de los suburbios más exclusivos de Los Ángeles, para conversar con ¡Hola!. Ubicado frente al mar, y con vistas privilegiadas, tanto del valle como de la marina, el apartamento forma parte de una torre de concreto de 20 pisos, y cuenta con todos los servicios de un condominio de lujo: portero y concierge las 24 horas del día, valet parking, piscina olímpica climatizada, elevadores de alta velocidad, centro de negocios, gimnasio, y un spa, entre otras cosas.

Sobrio y confortable, está construido en una sola planta, y fue decorado al más puro estilo minimalista por el cantante y su segunda mujer, Jimena, con quien vivía cuando adquirió el apartamento, en el año 2001. No es demasiado grande, y sin embargo, las estancias son espaciosas, y bien iluminadas gracias a los grandes ventanales, de piso a techo, con que cuenta cada una. Alejandro pasa aquí las vacaciones escolares con sus hijos, y también, algunas temporadas por motivos de trabajo. El popular cantante contestó a nuestras preguntas sincero y sin tapujos, con esa amabilidad y picardía que le han valido tantas admiradoras.

Antes que nada, muchas gracias por abrirnos las puertas de tu hogar en Los Ángeles. ¿Qué fue lo que te animó a adquirir este departamento?
Luego del secuestro de Vicente mi hermano, buscamos salirnos de México, y nuestra única opción era San Antonio (Texas), donde tenemos familia y donde mi papá tiene una casa en la que solíamos pasar nuestra vacaciones. Pero allá no hay nada qué hacer después de las 8 o 9 de la noche, y pensando un poco en ello y en mi proyección profesional, en el 2000 decidí venirme a Los Ángeles y comprar este departamento, que arreglamos entre Jimena, la mamá de mis dos hijos pequeños, y yo. Del lugar me atrajo su arquitectura, y que esté frente a la playa, a la marina, y muy cerca de Santa Mónica, lo cual me encanta, sobretodo para que mis hijos pasen aquí sus vacaciones.

¿Pasas mucho tiempo aquí?
Normalmente venimos en diciembre, Semana Santa y verano. A mis hijos les encanta ir a la playa, y venirse caminando (o en patines) desde Santa Mónica, por una pista que hay para ello.

¿Tu carrera te permite disfrutar a tus hijos como quisieras?
Antes que nada y antes que cualquier cosa, mi calendario de trabajo está hecho de tal forma que no pase mucho tiempo alejado de mis hijos. Es como si su compañía me recargara; es una energía que mueve mi mundo.

¿Es verdad que tu hija Camila piensa seguir tus pasos como cantante?
Es que le llega por todos lados: su mamá canta, sus abuelos maternos cantaron profesionalmente, y por mi lado, mi papá, mi mamá, yo… Mis cinco hijos cantan muy bien, y les gusta mucho, pero a la que veo más decidida es a Camila. Yo jamás le dije de niño a mi padre que quería grabar un disco, y ella ya me lo pidió. Le encanta ver programas musicales, en los eventos de la escuela es la primera que se apunta a la hora de cantar, le pidió a su mamá que le consiguiera una maestra, en fin, le encanta. A Alejandro le gusta más tocar el piano, y Ameriquita canta divino, pero es más penosa.

¿Apoyarás a Camila si decide entrar al mundo del espectáculo?
Yo sabía que esta es una carrera muy difícil, pero cuando decidí seguirla, mi papá me apoyó sin pensarlo, y me dio un consejo: "Hijo, nunca veas esta carrera con algún otro interés; si no lo haces con convicción, no te dediques a esto, porque además tienes un trabajo muy grande, ya que el apellido pesa muchísimo. Tendrás que esforzarte el triple", y así fue. Mi hija lo tendrá difícil, pero si es lo que quiere hacer y es su decisión, la apoyaré con muchísimo gusto. De que le pida el favor a otra persona, a encaminarla yo en esta carrera, prefiero hacerlo yo, como lo hizo mi padre conmigo. Y es que cuando empecé, él me ayudó, pero no me metió en el ambiente de la farándula. Yo estaba dentro del ambiente artístico, pero a la vez fuera, y creo que eso fue muy sano. En la farándula hay muchas tentaciones, te puedes desviar muy fácil, te pueden envolver muy fácil, puedes perder el piso…

Pero tú, antes que cantante, quisiste ser arquitecto.
Sí. Yo quería terminar la carrera de arquitectura, en la que llevaba muy buen promedio, pero empecé a cantar. Me gustaba muchísimo; todavía me apasiona. Yo remodelé completamente mi casa de Guadalajara. Si tuviera la oportunidad de acabar la carrera, lo haría. En verdad me gustaría mucho poder hacerlo.

¿Has pensado qué harías si un día de estos te aburres de cantar?
En ese sentido creo que hemos hecho bien las cosas, porque no hemos depositado los huevos en una sola canasta, nos hemos sabido diversificar en los negocios y en todo. Me gustan los bienes raíces. Por supuesto que he pensado en lo que haría si me aburriera o si la gente no me apoyara como hasta ahora, porque para causar lástima, mejor me retiro. Prefiero dejar un buen sabor de boca de lo que he hecho, que venirme a menos.

Háblanos de la Arena VFG que inauguraste con tu familia en Guadalajara.
Gerardo mi hermano fue quien tuvo la idea de hacer una arena en el rancho de mi papá, porque veíamos la necesidad que tenía Guadalajara de un espacio como ése. Y es que no se podían traer buenos espectáculos, a no ser que se presentaran en el estadio de fútbol, que es para 60 mil personas, o en la plaza de toros que es para 20 mil. Nuestra Arena VFG (iniciales del nombre de mi padre) tiene una capacidad desde 5 mil hasta 20 mil espectadores, y las instalaciones quedaron muy, muy bien. Desde que abrimos la arena organizamos espectáculos junto con Ocesa, una de las compañías de espectáculos más importantes de Latinoamérica.

¿Cómo nació Viento a Favor?
Viene de una canción del álbum que se llama "Amenaza de lluvia", que habla de una tormenta en el corazón, y un primo mío fue quien nos dijo, ¿y por qué no mejor "Viento a favor"? La verdad es que nos gustó mucho, y se quedó el nombre.

¿De nuevo balada pop mexicana?
La balada me ha funcionado muy bien en conciertos, pero yo siento que me hacían falta más canciones rítmicas, así que nos tomamos la libertad de pedirle cerca de 4 o 5 temas pop, a los compositores que colaboraron con nosotros, y creo que obtuvimos un disco bien balanceado. Generalmente la gente espera un disco de rancheras, y otro de baladas, pero luego del éxito de Corazón Abierto, quisimos darle seguimiento a estos temas.

Te he escuchado decir que éste es el mejor álbum de tu carrera.
Bueno, es que conforme pasan los años y te vas metiendo más en esto, te involucras más en las cosas e intentas aplicar todo lo que has aprendido en el pasado.

¿Este álbum tuvo la intención de abrirte camino en el mercado internacional?
Sí, por supuesto. Las canciones tienen letras más urbanas, los arreglos son más internacionales, más modernos.

Incluso incluye el dueto "Amor Gitano", con Beyoncé. Háblanos de ello.
Beyoncé me parecía una mujer increíble, con un talento espectacular, y ahora sé que también es fabulosa como persona. Yo quería hacer un dueto con una artista de proyección internacional, y pensamos en ella. A fines de año estaba pasando unos días con mi familia en Vail (Colorado), cuando me llamaron para avisarme que ella estaba esperándome en Nueva York, para grabar a dueto, "Amor Gitano", una canción de corte flamenco-pop. Primero que nada, se me hizo una chica muy linda, muy amable, que no habla una gota de español y que sin embargo, cantó el tema de memoria, con una pronunciación fabulosa. Cuando terminamos de grabar, me comentó que el resultado final le había gustado tanto, que superó sus expectativas.

De todas las canciones que has interpretado, ¿hay alguna que sea tu favorita?
Para interpretar una canción, tienes que sentirla, así que en ese sentido, todas tienen algo especial, pues tienen que mover alguna fibra de mi corazón. Pero artísticamente hay un par de canciones que siempre van a significar algo muy importante en mi carrera: "Como quien pierde una estrella", en el género ranchero, y "Si tú supieras", que hice con Emilio Estefan y que fue mi primera experiencia dentro de la balada.

¿Cómo te definirías?
Soy un hombre apasionado, perseverante, dedicado, que ama profundamente su carrera y con toda la disposición del mundo para salir adelante.

¿Te arrepientes de algo?
No me arrepiento de nada de lo que he hecho, porque por algo soy lo que soy ahora. He aprendido hasta de mis fracasos. No cambiaría nada, ni en lo personal.

¿Cuál es la mayor lección que te ha dado la vida?
El nacimiento de mis hijos me cambió por completo la brújula. Desde que nació Alex, al que tuve a muy corta edad, se me vinieron encima unas responsabilidades muy grandes. A los veinte años estás pensando en tirarte de un paracaídas, manejar el mejor coche a 300 Kms por hora, o lanzarte de un bungee, y mis preferencias cambiaron. Maduré; maduré demasiado.

¿Qué es lo que más valoras?
Mi familia, que son mis padres, mis hermanos y principalmente mis hijos. He tenido un muy buen ejemplo de mis padres, que bien o mal, con sus dificultades, pero han caminado muy bien juntos a lo largo de muchísimos años, y ahora los veo más felices que nunca. Tal vez mi vida de pareja no se ha dado así, pero es algo a lo que no he renunciado. En un futuro me veo acompañado de alguien; no veo mi vejez solitaria. Por otra parte, mis hijos son mi motor, mi fuerza, lo que me inspira a seguir adelante, a seguir triunfando, a buscar nuevos retos para que ellos se sientan orgullosos de su padre.

¿De qué te sientes orgulloso?
De lo que he logrado hacer con mis hijos. Como sabes, tengo a Alex, América y Camila de mi primer matrimonio, con América, y luego estuve con Jimena y tuve a Emiliano y Valentina, y haber logrado que mis hijos no se vean con rivalidad y se adoren como si fueran hermanos carnales, es fabuloso. Aquí no hay nada de "medios hermanos", en mi casa está prohibido que se refieran entre sí con ese nombre, porque como les digo, yo no tengo "medios hijos". Cuando vienen a verme Emiliano y Valentina, me traigo también a los otros tres, y verlos jugar y correr por el jardín, me hace sentir orgulloso de la familia y los hijos que tengo.

Se dice que te gusta mucho la fiesta, Alejandro.
Eso es algo que te aburre. La vida no es sólo para andar de fiesta. Además, hay que pensar en los hijos, porque si no, luego cómo vas a poderles reclamar. Para bien o para mal, mi vida no ha caminado como yo hubiera querido; es que quizá me han salido cosas inesperadas. Al principio sí piensas en muchas cosas, como en qué acabaría mi vida o dónde iría a parar, y lo único que te queda es la fe, y reconciliarte o acercarte a Dios.

Pero dice el dicho: "genio y figura, hasta la sepultura"…
Fíjate que una pregunta que me hacen "de cajón", es: "¿Oye Alejandro, y ya maduraste?", a lo que suelo contestar: "Uyyy, claro", pero la verdad es que en los últimos meses, es cuando realmente he sentido un cambio en mí. Lo digo porque tengo muchas amistades que me invitan a viajes para practicar deportes extremos, y yo siempre me les pegaba, y ahora no. Me preguntan si es que me he vuelto un miedoso para ese tipo de experiencias, pero no es eso, es simplemente que apenas estoy aprendiendo a darle valor a la vida. Antes no me daba miedo nada, y ahora no es que me dé, sino que ya me pienso dos veces las cosas. Tuve un accidente hace poco, que me ayudó a reflexionar y valorar todo. Me fui de excursión con unos amigos en unas cuatrimotor, por un lugar muy bonito en la Sierra de Jalisco, cercano a Puerto Vallarta, que se llama San Sebastián, y mi moto derrapó, perdí el control en una curva, y caí varios metros abajo. Por suerte, lo hice sobre el mismo camino que bajaba, y no fui a dar al barranco. No me pasó gran cosa, pero el susto fue grande.

¿Eres religioso?
Sí, soy muy religioso. Católico, y criado en escuela católica, pero vas creciendo y buscando tus caminos, y vas haciendo una "neoreligión", más a tu manera.

Qué te hace llorar?
Soy de lágrima fácil, y lo disfruto tanto como una buena carcajada. Llorar te limpia; es como si fuera un filtro para tu espíritu, tu alma.

¿Qué es lo que más admiras en una mujer?
Su belleza interior. Que sea una mujer muy independiente, que tenga carácter y que pueda aportar algo a mi vida; una mujer que sea mi otra mitad.

¿Cómo andas en cuestión de amores actualmente?
Increíble, muy bien, -dice divertido, soltando una carcajada-.

¿Cuál es tu mayor sueño?
Imaginarme dentro de 20 años, disfrutando de buena salud, y gozando a mis hijos.

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