Las hijas de Luciano Pavarotti anuncian una batalla legal por la herencia de su padre

El segundo testamento del tenor, redactado el pasado 29 de julio, favorece a Nicoletta en detrimento de sus hijas

Las hijas mayores de Luciano Pavarotti han anunciado mediante su abogado, Fabrizio Corsini, medidas legales para impugnar las últimas disposiciones del testamento de su padre. El tenor hizo algunas modificaciones en su primer testamento redactado el 13 de junio, un segundo documento en el que se favorece a su viuda Nicoletta Mantovani en detrimento de sus hijas. Según estas disposiciones, redactadas el pasado 29 de julio, Nicoletta sería la administradora y propietaria de un trust de propiedades inmobiliarias, obras de arte y acciones en Estados Unidos. Este fideicomiso incluiría tres apartamentos en el edificio Hampshire House en Central Park, Nueva York (el más grande de 150 metros cuadrados, comprado en su momento a Sofía Loren, y otros dos, uno reservado a su equipo y otro para sus invitados), obras de arte, procedentes de su villa de Santa María de Mugnano o adquiridas en América, y diversas cuentas bancarias y acciones. Su valor ascendería a unos 15 millones de euros.

Il corriera de la Sera explica que con esta decisión, Pavarotti habría dejado a su esposa más de la mitad de su fortuna, mientras que sus hijas, con las que había retomado una relación cordial meses antes de su muerte, se repartirían menos del otro cincuenta por ciento que inicialmente habían recibido. Estos datos dan un nuevo giro a los acontecimientos que comenzaron el pasado lunes día 10 de septiembre con la lectura del primer testamento. En él, el tenor dejaba la mitad de su fortuna total, estimada en unos 200 millones de euros, a su viuda, Nicoletta Mantovani, mientras que la mitad restante se repartía a partes iguales entre las cuatro hijas del tenor, Giuliana, Cristina, Lorenza y Alice. Pavarotti dejó además dos donativos de 500.000 euros cada uno a dos estrechos colaboradores, según el notario Giorgio Cariani, su asistente Edward Tinoco y la secretaria Verónica.

Un patrimonio millonario
La herencia que deja Luciano Pavarotti se calcula en 200 millones de euros, dinero al que se sumaría el valor de sus propiedades inmobiliarias, podrían ser unas quince (algunas de ellas, una villa en Saliceta, en San Giuliano, y algunos pisos en el centro de Módena además de, según algunos, cien millones de euros en total, pasaron a manos de su primera mujer Adua Veroni en el divorcio). Estaba además su espléndida villa de Santa Maria in Mugnano, a las afueras de su ciudad natal, Villa Giulia, su casa de vacaciones situada en las colinas de San Bartolo, en Pesaro, su lujoso apartamento con vistas al Central Park de Nueva York, valorado en más de diez millones de euros; o también su enorme apartamento de Montecarlo y la casa de Barbados.

Poco después del fallecimiento de Luciano, comenzaron los comentarios acerca de un cambio de última hora en su testamento a favor de sus hijas mayores, rumores que ellas se apresuraron a desmentir. Una amiga del tenor, Lidia La Marca, aseguró además que tres semanas antes de morir Luciano le confesó que Nicoletta y él no pasaban por uno de sus mejores momentos. "Nicoletta me aisla, habla mal de mí a mis hijas... Piensa continuamente en el dinero. ¿Sabes cómo va a acabar esto? O me pego un tiro o nos separamos" serían las palabras que habría escuchado Lidia de boca del cantante. Sin embargo, Nicoletta salió al paso de estas duras acusaciones y, mediante un comunicado de sus abogados, las calificó de "declaraciones no solicitadas y difamatorias". "El impacto mediático del merecido tributo a Pavarotti está produciendo una marea de rumores e insinuaciones que envenenan la atmósfera de luto" señalaban los letrados.

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