Britney vuelve a los escenarios después de una boda, dos hijos, y un divorcio

Superados los problemas que la llevaron a ingresar en un centro de desintoxicación y recuperada su esbelta figura, la cantante ha retomado su carrera musical

El nombre del grupo M&Ms que se anunciaba para la noche del martes en los carteles del local House of Blues, en San Diego, era, al principio, desconocido para el público. Sin embargo, el medio actual más eficaz para la difusión de rumores, Internet, pronto arrojó un poco de luz sobre el estilo musical que representa el conjunto. Detrás de las siglas -que algunos identificaron en seguida con un juego de palabras sobre el cambio de estado civil de la cantante, de señora a señorita o lo que es lo mismo de casada a soltera-, se escondía la mismísima Britney Spears. El precio de las entradas se disparó, llegando a triplicarse (de 35 dólares a 125), y cientos de fans abarrotaron las puertas del local esperando ver la primera actuación en directo de Spears desde que, tres años atrás, decidiera tomarse un respiro profesional.

Quince minutos de show
Las clases de baile a las que ha asistido en las últimas semanas y los tratamientos de estética han dado su fruto. Muy estilizada y flanqueada por un grupo de cuatro bailarinas, Britney Spears salió a escena vestida con una minifalda blanca y un sujetador de lentejuelas, que dejaba al descubierto un piercing en el ombligo. Desde que se cortara el pelo al cero, la cantante ha lucido varias pelucas en sus apariciones públicas. En esta ocasión, eligió una de color castaño, con el cabello largo y sujeto por una cinta, abandonando su característico tono rubio. Baby one more time fue la canción que abrió el esperadísimo, aunque breve, concierto de apenas quince minutos de duración, en el que Britney interpretó además Do something’, I’m a save for you, Breathe on me y Toxic.

Una estudiada coreografía y un rapidísimo cambio de vestuario acompañaron la voz de Britney que, también con una minifalda, en esta ocasión vaquera, y un sostén de color rosa fucsia, se despidió de sus fans incondicionales."¡Muchas gracias por venir!" fue el escueto adiós a un público que coreaba su nombre mientras ella abandonaba el local. Al día siguiente, la artista repitió en otra sala de la misma cadena situada en Anaheim, una actuación idéntica, con el mismo repertorio y sus apenas doce minutos de duración. El mini tour de M&Ms tiene además otras dos citas programadas para el jueves y el sábado, en sendos locales de Los Ángeles y Las Vegas.

La nueva Britney Spears
Un mes después de abandonar el centro de rehabilitación de Malibú Promises, en el que pasó cuatro semanas debido a diversos problemas originados, según varias fuentes, por una depresión post parto, la artista ha dado un giro radical a su vida. Dejó atrás sus excesivas salidas nocturnas, obtuvo el divorcio del bailarín Kevin Federline, volvió a cuidar de sus dos hijos, Sean Preston, de dieciocho meses, y Jayden James, de seis, y decidió recuperar su figura, a la que los dos embarazos y el gusto por la comida basura habían pasado factura.

La joven, renovada y con energía, ha comenzado con esta actuación a retomar las riendas de una exitosa carrera artística, que abandonó en 2004 poco después de contraer matrimonio con el bailarín Kevin Federline. Entonces comentó que quería tomarse un tiempo de descanso para "disfrutar de la vida". Su última actuación en directo fue en el verano de ese mismo año en su tour Onyx Hotel Tour, que tuvo que suspender debido a una lesión en la rodilla. Los mentideros musicales anuncian nuevo disco para un futuro próximo, un LP en el que ya estaría trabajando la artista y que sería el primero después de cuatro años de ausencia en las listas de ventas -Toxic fue publicado en 2003.

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