La primera semana de una nueva Britney Spears

La cantante encara la vida con optimismo tras abandonar la clínica de desintoxicación

Han pasado exactamente siete días desde que Britney Spears abandonara, después de completar "su tratamiento de forma satisfactoria", la clínica Promises de Malibú en la que pasó un mes rehabilitándose. En su primera semana fuera del centro, la cantante ha vuelto a disfrutar de viejas costumbres y ha visitado un salón de belleza, se ha ido de compras, ha cenado con amigos y ha acudido a clases de baile en Los Ángeles.

Sin embargo, estos días no han sido del todo un camino de rosas para la "princesa del pop". Britney quiere demostrarle al mundo que es una nueva persona, y por ello asistió a una reunión de Alcohólicos Anónimos y realizó una visita de urgencia al dentista después de romperse un diente y no poder tomar calmantes por prescripción médica.

Una nueva imagen
Britney sigue levantando expectación allá donde va. Tanto es así, que tuvo que ser escoltada por la policía a su salida del dentista dada la aglomeración de medios de comunicación que se agolpaban el domingo en las puertas del Century City Medical Plaza. Un revuelo parecido causó el sábado al abandonar el Epitome Salon en Bel-Air, donde cambió su famosa cabellera rubia (una peluca desde su famoso rapado al cero) por una melena oscura. Además, queriendo quizá cumplir con el famoso dicho "renovarse o morir", la cantante ha querido también cambiar el color de sus ojos y ahora luce lentillas azules. Una nueva imagen para una nueva vida.

Britney quiso el sábado salir a cenar con su representante, Larry Rudolph, para que el público viera que se encuentra bien, especialmente por ser ese el día del 29º cumpleaños de su ex, Kevin Federline. La cantante, de 25 años, no quería que la gente pensara que estaba deprimida en casa mientras él se divertía en una gran fiesta en Las Vegas junto a amigos y familiares (incluidos Sean Preston y Jayden James, los dos hijos que tuvo con Spears, de un año y siete meses de edad respectivamente). Pero su aglomerada salida del salón de belleza la echó para atrás y finalmente decidió quedarse en casa.

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