Celine Dion en Disneyland con su gran amor, su hijo René Charles

La cantante lanza a finales de mayo su nuevo disco, que lleva por título D'Elles

La magia de los cuentos que invade al parque de atracciones de Disneyland envolvió durante unos días a la cantante Celine Dion. La artista quiso que su hijo René Charles, el niño de sus ojos, conociera a los personajes de sus cuentos favoritos y juntos posaron frente a uno de los símbolos de la marca: el palacio encantado de Cenicienta. Faltan apenas dos meses para que la canadiense ponga a la venta su nuevo disco, D’Elles, un repertorio cantado íntegramente en francés cuyo primer single S’il n’en restait qu’une (je serais celle-là) ya ha sonado en varias emisoras de radio de Canadá. Este lanzamiento implicará más viajes de promoción y actuaciones lejos de su retoño y tal vez por eso, Celine haya querido disfrutar con él unos días antes de centrarse de lleno en el trabajo.

René Charles, un regalo
Renè Charles, de casi seis años de edad, es el único hijo que ha nacido del matrimonio de la cantante y su manager René Angelil y colmó los deseos de la cantante de ser madre. Fue un niño muy deseado por los problemas que tuvo que superar la pareja para tenerlo. Fue concebido mediante inseminación artificial después de que Angelil fuera sometido a un tratamiento de quimioterapia para superar una grave enfermedad. La intérprete de My heart will go on ha definido en varias ocasiones a su hijo como un auténtico regalo: "Recuerdo cuando tuvimos a nuestro bebé: fue increíble. Yo volví a nacer hace dos años y medio con él. Mi madre me dio a luz, pero yo nací cuando di a luz a mi hijo".

La artista comentaba incluso la posibilidad de aumentar la familia: "Queremos tanto a nuestro hijo que, a veces, nos parece imposible querer más; pero quizá, precisamente por eso, sería bueno tener otro hijo para que pudiera soportar tanto amor". Comentó entonces lo difícil que había sido tener a René Charles y lo que supondría darle un hermano o hermana: "Para nosotros fue muy difícil tener a nuestro bebé, a causa de la quimioterapia que soportó mi marido y a que yo tuve que quedarme embarazada mediante fecundación artificial. Pero tenemos otro embrión. El está allí: ¡Tengo que ir, tengo que recogerle! Pero, a la vez, no quiero ponerme a ello y luego hacerlo de forma precipitada y con prisas. Quiero poder dedicarme a él en cuerpo y alma".

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