En sus horas más bajas, Britney Spears recibe el apoyo de los hombres de su vida

Kevin Federline, Justin Timberlake y ahora su último novio, el modelo Isaac Cohen, han mandado su apoyo a la artista

Poco a poco se van apuntando los motivos que han llevado a la princesa del pop, Britney Spears, a ingresar en el centro de rehabilitación Promises, de Malibú. Después de dos semanas de tratamiento, han sido varias las hipótesis lanzadas por la prensa que apuntan a que una depresión post parto podría ser el origen de sus problemas. A dichos rumores se une ahora una nueva teoría y es que, según afirman diversos medios americanos, Britney habría confesado a los médicos que la tratan que sufre de bulimia desde la adolescencia, un desorden alimenticio que podría haber influido negativamente en el tratamiento que está siguiendo.

Comentarios aparte, la intérprete, que sigue luciendo una peluca rubia para tapar su radical corte de pelo, abandona, en algunas ocasiones y de forma temporal, las instalaciones de la institución, algo que parece formar parte de la terapia. En una de estas salidas, habría acudido a una conocida boutique de Los Ángeles para recoger varias prendas de ropa que había adquirido por Internet, mientas que otra de la veces fue a un centro católico de la ciudad, donde se dice que podría haber asistido a una reunión de Alcohólicos Anónimos.

Apoyo de familia y amigos
En este difícil capítulo de su vida, Britney Spears cuenta con el incondicional apoyo de su familia y de su ex marido, Kevin Federline, que estaría muy pendiente de la evolución de la madre de sus dos hijos pequeños. El bailarín y cantante ha ido al centro en varias ocasiones para visitarla y ha llevado a los niños, de los que se ha hecho cargo mientras su madre se recupera. Según algunas fuentes cercanas a Federline, citadas por la prensa inglesa, el bailarín habría confesado que aún la quiere. También el último novio de Britney, el modelo Isaac Cohen, con el que mantuvo un breve romance tras su separación de Federline, ha manifestado su preocupación. "Me sorprendió que entrara en el centro, pero creo que es lo mejor para ella y para sus hijos. Es una chica fuerte y creo que estará bien" ha comentado. E incluso Justin Timberlake, el que fue su pareja cuando comenzó a ser famosa, se habría puesto en contacto con la familia para mostrar su apoyo a la artista.

El inicio del declive
Esta es probablemente una de las peores situaciones a las que ha tenido que enfrentarse Britney desde que comenzara su carrera musical. Tras su decisión de divorciarse del bailarín Kevin Federline, comenzó a acaparar portadas con sus polémicas salidas nocturnas por los locales de moda. Pidió perdón por su comportamiento e ingresó en una clínica de desintoxicación de la isla de Antigua en el Caribe, estancia que duró apenas veinticuatro horas. De vuelta en Los Ángeles y después de su cambio radical de imagen, volvió a entrar en una institución, Promises, aunque de nuevo salió un día más tarde. La amenaza de su ex marido, dispuesto a pedir la custodia de sus dos hijos si ella no volvía al centro, surtió efecto y Britney decidió retomar el tratamiento, en el que continua actualmente.

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