Il Divo: 'Ha habido sus más y sus menos, pero ahora somos como hermanos'

"Estoy alucinado con lo que nos está pasando porque no confiaba en que el público iba a acoger tan bien este tipo de música. Ahora viajamos en un jet privado porque si no, sería imposible llegar a todos los sitios. Estamos de un lado a otro continuamente" dice Carlos con una gran sonrisa. Como una piña
"Il Divo" fue creado en 2003 por Simon Cowell, un empresario del mundo 'pop' que solía decir: "Me encanta la voz de tenor, pero no la ópera". Los cuatro cantantes que hoy han hecho de la fusión del bel canto y el pop un género de culto, fueron elegidos en un gran casting que recorrió siete países y se conocieron el día de su primer ensayo. La amistad llegó después. "Nos une el amor a la música y trabajar mucho por el grupo. Somos como primos" dice Sebastien ante la atenta mirada de sus compañeros. Pero los inicios no fueron fáciles nos cuenta Carlos: "Nos conocimos en el estudio, nos presentaron y nos dijeron ‘tendréis que ser amigos durante los próximos cinco años’ y empezamos a grabar. Fue difícil porque cada uno veníamos de hacer nuestra carrera y pon de repente a convivir a cuatro personalidades diferentes. Ha habido sus más y sus menos pero ahora somos como hermanos". "Claro que nos peleamos, porque somos en realidad una familia. El primer disco tardamos tres o cuatro meses en grabarlo, el segundo tardamos mes y medio y de este último hemos grabado la parte vocal en sólo diez días. Ya nos compenetramos muy bien conocemos muy bien quien suena mejor en una parte o en otra".

David señala: "Las diferencias culturales y el comportamiento social fueron un pequeño reto. Los franceses no empiezan una conversación sin decir: "Hola, buenos días, ¿cómo estás?" Yo tiendo a decir: "¿Qué tal? Bien, vamos al grano." Sebastián me cortaba y decía: "Buenos días, David," por cuestión de principios. Carlos tiene un modo muy español suyo, ese gran torero. Yo me considero un típico americano que habla mucho." "Todos somos muy distintos. A mí, por ejemplo, me gusta llevarlo todo medido aunque también sé vivir el momento. Soy apasionado y paciente" comenta Urs que creció en un pequeño pueblo de Suiza: ‘Me encanta el campo’ y recuerda su primer contacto con la ópera: ‘Mi madre tenía un vinilo de "La Flauta Mágica de WA Mozart con Fritz Wunderlich cantando’. De él su compañero Sebastián dice que es el ‘misterioso’ del cuarteto mientras que define a David como ‘el bromista’ y a Carlos como ‘el explosivo, el impulsivo’.

La amistad de este cuarteto tan original como cosmopolita va más allá de los escenarios hasta el punto de que suelen salir juntos por la noche cuando están de gira con el resto de la banda ‘me encanta la marcha’ comenta el español.

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