Julio Iglesias inauguró su gira en Hawai

El cantante, que ha vendido más de 250 millones de discos en todo el mundo, llegó a Honolulú en su nuevo avión, un Gulfstream 550

Si algo le distingue, es su capacidad para reinventarse cada día con la misma ilusión que cuando empezó. A aquel momento y éste del que hablamos les separan más de 250 millones de discos vendidos en todo el mundo. Y es que no es casualidad que Julio Iglesias sea el más universal de los cantantes hispanos y, por esta razón, el que más discos ha vendido en la Historia, así como tampoco que cada uno de sus lanzamientos discográficos se convierta en un verdadero acontecimiento y, por ende, que sus giras se esperen con gran expectación.

Con la premisa de un año, el que se acaba de marchar, lleno de buenas nuevas y acontecimientos, ya sea en su vida personal, porque anunciaba que a finales del próximo abril será padre por octava vez, o en la profesional, con un nuevo disco, Romantic classic, el primero grabado en inglés desde el celebrado Crazy, de 1994, y con la mira puesta en un 2007 que se planea inolvidable, el artista acaba de comenzar su nuevo "tour", una macrogira que le llevará a recorrer el mundo de lado a lado, desde Estados Unidos a Europa, incluyendo España, pasando por Asia y con final, en diciembre, en Australia.

Y Julio Iglesias no podía haber elegido un lugar más exótico para ofrecer el primero de sus recitales que Hawai, donde llegó, procedente de Punta Cana, después de trece horas de vuelo, en su nuevo avión privado, un Gulfstream 550. En el aeropuerto de Honolulú, a los pies de la escalerilla, fue recibido, como manda la tradición del lugar, por una nativa con varias guirnaldas de flores frescas. Y Julio, como pocos capaz de reunir a jóvenes y mayores, mujeres y hombres, amantes de la música melódica o de los sonidos más innovadores, sigue adelante: "Me quedan, a lo mejor, veinte años, en caso de que la vida sea generosa. Quiero aprovechar todos los minutos de ella. Tengo una preciosidad de familia y profesionalmente estoy aprendiendo aún. Cuando uno deja de aprender y se abandona, pierde la vitalidad, la fuerza, esa pasión. La pasión que tengo por descubrir nuevas cosas motiva mi vida continuamente".

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