Britney redecora su vida: nueva casa, nuevo tatuaje, ¿nuevo novio?...

La cantante, que acaba de adquirir una nueva mansión en una exclusiva urbanización de Beverly Hills, se ha tatuado una estrella en la mano derecha

Como decía el lema de un conocido anuncio de televisión, Britney Spears parece dispuesta a redecorar su vida. Mucho ha cambiado la maternal imagen a la que nos tenía acostumbrada la princesa del pop desde que decidiera dejar de lado su carrera para dedicarse de lleno a formar una familia; una empresa, en la que después de presentar el 8 de noviembre la demanda de divorcio, parece que no ha tenido mucho éxito. La que antaño apareciera como una orgullosa mamá arrullando al pequeño Jayden James, ahora se ha convertido en la reina de la noche, de las fiestas interminables... y también por qué no decirlo en la reina del mal gusto.

A las instantáneas que hace unas semanas escandalizaron a medio mundo -su madre espantada le pidió a su hija que refrenara su ritmo en sus salidas nocturnas- en las que se veía claramente que la cantante se había olvidado ponerse ropa interior, se unieron las de hace unos días -precisamente cuando su madre celebraba su cumpleaños, eso sí que fue un regalo- en las que se ve a una Britney Spears mostrando sin pudor su ropa interior -"que esta vez sí me he puesto todo", parecía que quería decir la artista cuando optó por un vestido negro calado y ropa interior de un chillón fucsia- y ahora se suman las que nos regaló ayer mismo cuando asistió junto a su hermana, Jamie Lynn, a un estudio de tatuajes de Los Ángeles.

Una estrella entre el pulgar y el índice
Visiblemente desaliñada, como si acabara de salir de la ducha, Britney llegó a la tienda con un vestido que en nada favorecía su descuidada figura -le costó un mundo recuperar su esbelta silueta tras dar a luz a su segundo hijo, pero ha perdido forma en estos dos meses de continua fiesta- y que dejaba entrever de nuevo su ropa interior. La cantante estuvo dudando durante algunos minutos qué tatuarse hasta que finalmente se decantó por una pequeña estrella que mandó tatuar entre el pulgar y el índice de su mano derecha.

Dicen que la cantante se ha hecho este tatuaje para dejar de fijarse en el que tiene en el anverso del brazo: unos dados rojos que se tatuó hace dos años con Kevin Federline como signo de su amor eterno (él tiene los mismo dados pero en color azul). No son éstos sin embargo los únicos tatuajes que tiene la cantante: en la zona lumbar luce una hada; en la nuca inscripciones propias de la Cábala, religión que profesa su gran amiga Madonna y que intentó inculcarla; unas flores en el pie derecho y una letra china en la cadera.

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