Después de diez años, Take That celebra su primer número 1 con miles de fans en Londres

Un día le ha bastado a la mítica banda de los 90, -que en esta nueva etapa no cuenta con Robbie Williams-, para alcanzar con su nuevo disco lo más alto de las listas de éxitos del Reino Unido

Han pasado diez años, pero Take That demostraron ayer que siguen siendo todo un fenómeno de fans en el Reino Unido. Jason Orange, Mark Owen, Gary Barlow y Howard Donald quisieron celebrar su primer número uno tras una década con sus fieles seguidores con una sesión de firma de discos en Londres y Manchester.

Repartieron cientos de besos
Han esperado diez años, así es que 30 horas les pareció un suspiro a las hermanas Lisa, de 26 años, y Yasmin, de 18, las primeras de la larga fila de fans (más de 3.000 personas) que hicieron guardia desde el domingo por la noche a las puertas de la tienda de discos del centro de Londres en la que tuvo lugar la firma de discos. "Llegamos a las 6 de la mañana del domingo, pero me mereció la pena. Me quedé sin palabras cuando los vi, especialmente cuando recibí un beso de cada uno de ellos. Fue como un sueño hecho realidad" comentó emocionada la menor de las hermanas. Como recompensa a su larga espera, Lisa y Yasmin recibieron un ramo de flores de los chicos de Take That, poco antes de comenzar la sesión que se prolongó durante dos horas. 180 minutos en los que los cuatro componentes del mítico grupo firmaron discos, se fotografiaron con sus fans y repartieron cientos de besos.

La ausencia de Robbie Williams
La misma escena se repitió poco después en Manchester, donde también fueron recibidos por largas filas de fans. "Esta vuelta ha sido mucho mejor de lo que esperábamos. Estamos desbordados por la acogida recibida. Está siendo increíble" comentó un emocionado Gary Barlow. "Esperamos que la espera haya merecido la pena" añadió Jason. Parecía que realmente el tiempo no había pasado, salvo por dos detalles: las fans ya no resultaban tan adolescentes (aunque Take That ha atraído también a riadas de nuevas fans, con las que, cuenta la prensa británica, las antiguas seguidoras del grupo tienen cierto roce) y faltaba Robbie Williams. El cantante dejó la banda meses antes de su disolución total en febrero de 1996 para iniciar una exitosa carrera en solitario -acaba de lanzar su octavo álbum Rudebox, que por el momento no ha alcanzado puesto más allá del 20 en el Reino Unido-. "Es una pena, pero lo entiendo", comentó Jason sobre la ausencia de Robbie. Sería fantástico para los fans que algún día nos reuniéramos los cinco. Todo es posible, nunca digas nunca" añadió Gary. "Habrá que esperar para ver eso" concluye Mark.

Una banda con historia
Lo cierto es que desde su separación, salvo Robbie Williams, ninguno de sus componentes lograron el éxito en solitario. Ahora con su reunificación parecen haberlo conseguido. Por el momento han conseguido el número 1 con su primer single "Patience", el noveno de toda su carrera. Take That nació en Manchester en 1990. Tres años después consiguieron su primer número uno con su disco Pray. Aunque sería su tema "Back for good" de su álbum Nobody Else (1995) el que les llevaría al fama. Tras vender más de 25 millones de discos, en su mejor momento, Robbie Williams abandonó el grupo y un año después el 13 de febrero de 1996 Take That se disolvió. El lanzamiento de un recopilatorio con material inédito en noviembre de 2005 y la grabación de un documental para un canal de la televisión inglesa propiciaron la reunión del grupo, que acordaron celebrar un tour de despedida para sus fans. Pero para la alegría de éstos, las 10 fechas iniciales se convirtieron en 32, las entradas se agotaron en horas y el 9 de mayo de 2006 los nuevos Take That anunciaron el regreso del grupo, firmando un contrato millonario con Polydor que asegura, al menos, el lanzamiento de 3 nuevos discos. El primero salió el pasado lunes y ya son número uno. Quizás por ello la BBC ha dicho que son "la banda con más éxito desde los Beatles, adorados por jóvenes y mayores".

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