A pesar de la polémica, Madonna debuta con gran éxito en Rusia

"He soñado durante veinticuatro años con esto" aseguró Madonna al inicio del concierto, el primero de su carrera en Rusia, ante los 50.000 fans que abarrotaron el estadio olímpico Lushnikí de Moscú. La diva del pop desplegó durante dos horas su repertorio de fantasías visuales mientras interpretaba los temas de su último disco Confessions on a dance floor en un recinto blindado de policías y detectores de metales. Cerca de 7.000 efectivos velaron por la seguridad en una noche en la que flotaban en el ambiente las amenazas de grupos mafiosos locales y el boicot de los grupos ortodoxos.

Cinco cordones de seguridad, entre los que se incluía un detector de metales y un registro manual, blindaban la entrada al recinto. Las advertencias de la mafia rusa, que aseguró que secuestraría a los hijos de la cantante si pisaban suelo ruso, provocaron que la diva no viajara junto a Lourdes y Rocco como estaba previsto. La idea, desde el principio, no gustó demasiado al marido de la cantante, Guy Ritchie, quien iniciado el curso escolar no quería que los niños acompañaran a su madre allá donde fuera. Pero una vez conocidas las advertencias de la mafia rusa, se opuso al plan de Madonna, lo que le costó una pequeña riña marital, según publicaron hace unos días los tabloides ingleses. Al final Lourdes y Rocco se quedaron con su padre en Londres. A las amenazas de la mafia rusa se unieron las protestas de la iglesia ortodoxa, que pidió a los aficionados que no asistieran al espectáculo, como símbolo de rechazo por el uso de símbolos religiosos en su puesta en escena.

Contratiempos cósmicos
El debut del 'sonido Madonna' en suelo ruso ha estado lleno de contratiempos, cambios de última hora y trágicas predicciones que llenaron los titulares de la prensa mucho antes de que la artista se subiera al escenario. En un principio, Madonna iba a cantar al aire libre en el lugar más elevado de la ciudad, la Colina de los Gorriones, cercano a la Universidad de Moscú, pero precisamente al ser un espacio abierto la seguridad no estaba garantizada. Los organizadores se vieron entonces obligados a cambiar de emplazamiento y finalmente se eligió el estadio Lushnikí, donde debutaron otros artistas de talla internacional como Michael Jackson y los Rolling Stones. El cambio de ubicación vino acompañado de un cambio de fecha, ya que inicialmente el espectáculo estaba fijado para el día 11 de septiembre, aniversario del atentado contra las Torres Gemelas y el Pentágono, un día poco adecuado para celebraciones por lo que los promotores decidieron retrasarlo al martes 12 de septiembre. A todo ello, se unió la trágica predicción de la preceptora de Madonna en la Cábala, según la cual la artista perdería la vida en Moscú.

Al margen de contratiempos místicos y algunos más terrenales, Madonna terminará su gira mundial en Japón dentro de unos días y después tendrá tiempo para su próximo proyecto, algo más personal según ha informado la prensa inglesa. Al parecer, Madonna y Guy Ritchie están pensando en adoptar un niño en África, de hecho, la prensa británica aseguraba hace unos días que el matrimonio ya ha iniciado los trámites de adopción.

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