Elena Tablada: 'Sé lo que quiero y vivo mi vida sin que nadie me influya'

—Pues pronto comienzas con inquietudes de ese tipo, Elena.
Como mi familia es cubana y tiene casa en Miami, pensé: «Ya que me voy fuera,¡qué mejor sitio para irme que Miami, donde también tengo familia!».
—Ya apuntabas para mujer independiente.
El valor fundamental que mis padres me inculcaron ha sido la independencia.
—Quizá algún motivo tuvieran para ello.
Yo creo que por la experiencia que ellos tenían. Siempre recuerdo una cosa que me decía mi abuelo: «Una gota de miel vale más que un galón de hielo».
—Vamos, que es mejor calidad que cantidad.
Consigues más cosas siendo dulce que yendo con carácter y agresiva por la vida.
—La primera impresión que das es la de una mujer de «armas tomar».
Lo sé, pero eso es producto de mi timidez, que, de entrada, no me permite reflejar cómo soy verdaderamente.
—O sea, que eres tímida.
Supertímida.
—Lo que te puede hacer parecer más agresiva, como un mecanismo de autodefensa frente a esa timidez.
Cuando rezo, siempre pido seguridad y confianza en mí misma. Siempre deseo ser más segura.
—O sea, que rezas...
Sí, soy católica.
—Mujer tradicional.
Depende de para qué. Las buenas tradiciones perduran mucho y las malas desaparecen con el tiempo.
—Tendrás tu opinión sobre el matrimonio.
Claro.
—Para toda la vida.
Depende de la vida que sea; pero, sí, para toda la vida. Lo viví en mis abuelos.
—Ser madre.
Debe ser algo tan maravilloso que no puedo explicarlo.
—¿Tendrías que estar casada?
Dios te envía el regalo sin avisar.
—Tienes pinta de ser original en tu forma de ser.
Yo me considero muy original y muy impredecible en cuanto a mi forma de vestir y en lo que voy a hacer.
—Pero no se puede estar siempre esperando a ver cómo sopla el viento, Elena.
Ya, pero nunca hago planes.
—Vives el día a día.
Sí.
—Ahí puede estar el foco de inseguridad al que antes te referías.
Puede ser, pero no sé. Como pasan tantas cosas en la vida, que hoy estás aquí y mañana no, prefiero vivir el día a día.

Más sobre: