Rosario Flores presenta a su hijo: 'Tengo un príncipe'

Tres días después de dar a luz mediante cesárea, Rosario Flores abandonaba la madrileña clínica del Rosario con su hijo Pedro Antonio en brazos. La emoción se reflejaba en el rostro de la cantante cuando presentó a los medios al nuevo miembro de la familia. La acompañaba su hermana Lolita, que el día anterior había acudido a conocer a su sobrino recién llegada de Valencia, donde representa la obra "Ana y el Trópico".

"Muchas gracias a todos por estar aquí y perdonad por la espera", señaló la emocionada mamá, y con la voz entrecortada sus primeras palabras -"Estoy muy feliz, tengo un príncipe"- reflejaron el tan especial momento que están viviendo ella y el padre del niño, Pedro Lazaga quien, acostumbrado a estar detrás de las cámaras como ayudante de dirección, prefirió que fuese Rosario quien posara ante los focos a pesar de estar en el hospital (conducía el vehículo en el que se marcharon a casa): "El padre está muy contento, pero no le gustan estas cosas, yo soy la cantante. Pedro es buenísimo, ha estado conmigo sin dejarme".

"Este es mi segundo enamoramiento. Primero mi Lola y ahora mi Pedro Antonio. Ya me planto, aunque nunca se sabe", continuó Rosario, quien anunció además que el pequeño "va a tener los ojos claros" (como su padre) un característica inapreciable en ese momento ya que en su primera aparición en público el bebé estaba dormido. "Está muy sano, le doy gracias a la vida". Las palabras le salían a borbotones a la artista que asegura estar "en el momento más feliz de mi vida". El recién nacido, que pesó 3.200 kilos y midió 50 centímetros, es morenito, muy guapo, y según dicen, se parece mucho a su padre cuando nació. "Hay un gitanito rubio en la casa. Se porta como un santo".

¿Qué lloré al verle? Claro que he llorado y me queda mucho por llorar. Las que somos madres lo sabemos y los padres también. Pedro Antonio Lazaga Flores, que lleva los nombres de su padre y de su tío, el trágicamente desaparecido Antonio Flores, nació el pasado sábado 21 de enero por la mañana. Quiso el destino que el niño -un hijo muy esperado y muy deseado, ya que en febrero del año pasado, Rosario perdía al hijo que esperaba- llegase al mundo el mismo día en que su abuela, la mítica Lola Flores, hubiera cumplido 83 años. "Es impresionante", señaló Rosario al respecto, "Dios existe y está ahí arriba. Mi madre no ha podido estar aquí pero es como si hubiera dicho, no te preocupes, que de alguna manera estaré".
Precisamente la nieta que lleva su nombre, Lola, de ocho años, hija de Rosario y el argentino Carlos Orellana, está emocionada con el nacimiento de su hermanito y, tras pasar todo el fin de semana con él y su madre en la clínica, le esperaba en casa con los brazos abiertos.

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