Entrevista a la madre de la novia de David Bisbal: 'Les veo muy felices y muy contentos. Creo que están muy enamorados'

—En la actualidad, ¿Elena sigue haciendo pases de moda?
—Ella no es modelo en realidad: lo que hace es exhibir los zapatos de Donald Pliner en su «showroom» para la venta a tiendas, y lo de modelo ha sido de fotografía. Ella es bastante tímida y no le gustaría estar en una pasarela como Cibeles. Lo de Donald Pliner lo hace porque él y su mujer eran muy amigos de mi padre y ella comenzó ahí con ellos, y como está estudiando diseño y complementos, estuvo trabajando primero con Giorgio Armani y hacía vestidos a las modelos con los complementos para los «fashion shows» en Miami. Ella estudia y trabaja. Aquí no es como en Madrid, que tienen tiempo completo.
—Parece que David también coopera de alguna manera en la Family Aids Coalition Foundation, ¿no?
—David ha colaborado últimamente y ha donado una camisa suya, unas botas y unos zapatos, y estaba todo el mundo encantado porque la gente le quiere mucho aquí, en Miami, y estaban ilusionados de tener algo de él. David colabora con todos, igual que ha hecho con Alejandro Sanz; él siempre ayuda a instituciones benéficas, porque es una persona que está muy sensibilizada en relación con las personas que tienen problemas.
—En España, por lo que más se la conoce ahora a usted es por ser la madre de Elena Tablada, ¿cómo lo lleva?
—Muy bien. A mí no me importa: yo siempre tuve mi personalidad, y que sea ahora yo la mamá, pues no me importa realmente, pero no estoy acostumbrada a que me haga preguntas la prensa, no me lo esperaba. El que David y mi hija se hayan enamorado ha sido una casualidad, no ha sido algo que yo esperara. Pero si tenemos que tener en la familia un cantante tan estupendo como es David, pues encantados. Por mi parte, trato de ser lo más amable y simpática con la prensa cuando me hacen preguntas, ya que conmigo se portan muy bien.
—Como madre de Elena, ¿cómo ve la relación entre su hija y David Bisbal?
—Yo los veo muy felices y muy contentos, y me alegro mucho de que vivan un amor así, porque es único: no todo el mundo se enamora de esta manera. A muchas personas les cuesta mucho sentir un amor así una vez en su vida. Personalmente, creo que están muy enamorados.
—¿Este amor piensa que ha cambiado a su hija?
—Hubo momentos que fueron un poco duros porque le han acosado y han invadido su intimidad; han dicho lo que es y lo que no es, y la verdad es que ella se ha sentido bastante mal. Para Elena ha sido duro porque no estaba preparada para eso. Ella siempre ha sido muy normal, muy tranquila; se parece mucho a mi madre, que es una persona más reservada y tranquila. A mi hija, el que se hayan dicho todas esas cosas, realmente no le gustó.
—¿Nos puede describir un poco a su hija?
—Elena es una niña sencilla, buena, estudiosa, que se ha dedicado a lo suyo; es muy organizada en lo que ha querido hacer y ha sacado para adelante dos carreras a fuerza de estudiar mucho. Es una chica inteligente.
—¿Cree que Elena se acabará casando con David?
—Bueno, ¡ojalá que sí! Puede pasar, yo creo que sí. Pero no lo sé todavía. Eso depende de ellos. En las parejas hay muchas cosas que en un momento determinado les hacen romper la relación, pero ojalá que se casen y que sean felices. Yo espero que sean tan felices como mi padre y mi madre, que fueron novios durante toda su vida y se casaron y vivieron cincuenta y siete años de matrimonio felicísimo. Yo sé que a mi hija Elena le gustaría tener un matrimonio que fuera para toda la vida

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