Guille Barea: 'Antes era hamaquero y ahora actúo ante miles de personas'

Gaditano que sueña desde niño con vivir de y para la música. Guille Barea combina la seriedad en el trabajo con el humor sin tregua. Sabe hacerse querer.
- Antes hamaquero y ahora ¿ha cambiado mucho tu vida?
Sí. Y ahora, fíjate, en un escenario ante miles de personas. Imagínate. La verdad impresiona un poco.
-¿Da vértigo?
La verdad es que no. Me gusta. Me crea como un ansia total. Me gusta porque empiezas a cantar, ves que la gente disfruta contigo y, la verdad, todo esto te estimula.
-¿Cómo era tu vida antes de OT con respecto a la música?
Durante tres años he pertenecido a una orquesta y también he compuesto para mucha gente. Siempre he estado involucrado en el mundo de la música, ya sea componiendo, ya sea en el Festival de Cádiz, o cantando solo en algún sitio o con la orquesta. Sin embargo, nunca tuve la suerte de salir.
-¿Cómo se te ocurre la idea de presentarte a OT?
La idea fue de mi novia y de mi madre, que me arrastraron hasta el casting. Yo no pensaba presentarme porque estaba muy cansado de que me cerraran tantas puertas.
-¿Pensaste que te podían seleccionar?
Jamás pensé siquiera llegar al casting final. Y fueron pasando los días y no me lo creía. Cuando me vi dentro de la Academia y recordaba a los miles de personas que acudieron a ese casting me temblaban las piernas.
-¿Te siguen temblando?
Me siguen temblando porque todo sorprende. He grabado un disco que jamás pensé que pudiera, aunque sea en grupo, entre los diez. La verdad es que es una satisfacción muy grande. Y cantar ante tantas personas... impresiona demasiado.
-¿Hay un antes y un después de Guille Barea?
Todos mis amigos pueden decir que no he cambiado nada. Sigo siendo Guillermo García Barea y me comporto igual en un sitio que en otro. Igual, estoy más guapo, eso dice mi novia Carolina.
-¿Cómo es tu carácter?
Soy tranquilo pero con chispas de inquietud. No me gusta dejar para mañana lo que puedo hacer hoy. Si tengo algo que hacer de trabajo, lo tengo que hacer hoy.
- Y sin embargo, bromista, eso dicen.
Eso sí. Soy muy "cachondo". Creo que es por donde vivo. En Cádiz somos de los de reír por no llorar. Soy así. Tengo la sonrisa en la cara y me gusta transmitir alegría.
-¿Quiénes eran tus compañeros de ‘juerga’ en la Academia?
Guillermo Martín, Héctor, Sergio algunas veces. La verdad es que todos éramos una piña y había mucho cachondeo. Pero yo soy una persona que cuando he de ponerme serio, me pongo. Y lo he demostrado.
-¿Un deseo para el nuevo año?
Grabar un disco.
- Si no lo consigues ¿seguirás intentándolo?
Claro, es lo que más me llena es, aparte de mi familia y mi novia, es la música. Si no me dedicara a ella, no estaría completo.
-¿Eres tan romántico en la vida real como parecías en la Academia?
Sí, mucho. El romanticismo es para mi pareja. Mi novia me completa.

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