Sergio Rivero, de OT: 'No he cambiado, Soy el mismo chico pero ahora no trabajo en un supermercado'

Su vida siempre estuvo ligada a la música. Para Sergio Rivero el «casting» de Operación Triunfo simplemente fue uno más, lo que entonces no sabía es que esta prueba iba a ser su trampolín hacía la fama. Un mes y medio después de haberse convertido en el indiscutible vencedor de Operación Triunfo 2005, el joven canario, de 19 años, que dejó su puesto de cajero en un supermercado para cumplir su sueño, ya ha puesto a la venta su primer disco, "Quiero", una palabra con la que engloba todos sus sentimientos, deseos y aspiraciones, mientras nos confiesa: "Tengo ganas de comerme el mundo".

-En tu disco has compuesto la canción "La llave de tu corazón" ¿Quién verdaderamente tiene esa llave?
La llave de mi corazón en este momento sólo la tiene la música. En el disco lo puse todo, no sólo puse la voz sino intenté poner también mucho sentimiento. Si me preguntas en cuanto a pareja, la verdad es que no tengo novia. Ahora es una época para enfocar bien mi carrera y cuando esté un poco más tranquilo ya se verá.
-¿Cómo te ha cambiado la vida, verdad?
Me ha cambiado mucho. Ya no estoy en casa casi nunca y el estar lejos de mi familia y mis amigos, y vivir en un hotel pues eso cambia la vida a cualquiera.
-¿Has tenido que sacrificar muchas cosas?
Muchas, el hecho de venirme solo a Madrid creo que es súper importante.
-Todo pasa tan rápido, que algunas veces debes pensar que estas soñando.
Si, tengo esa sensación por las horas faltas de sueño. Todo pasa tan rápido que no sabes muy bien en que ciudad estas, te descentras un poco en ese sentido y parece que lo que viviste ayer fue un sueño.
-¿Crees que se te ha subido la fama a la cabeza?
Espero que no. Es algo que me preocupa mucho y le he preguntado mucho a mi familia y amigos. Creo que de momento los más allegados no han notado la diferencia entre el Sergio de antes y el de ahora.
-¿Qué queda ahora de aquel chico que trabajaba como cajero de un supermercado?
No he cambiado, soy el mismo chico pero ahora ya no trabajo en el supermercado. Lo que ocurre es que cuando voy tres días a Las Palmas no me da tiempo a ver a todo el mundo y hay gente que he dejado de ver más que a otra, me centro más en mi familia.

Más sobre: