Penny Lancaster, novia de Rod Stewart, nos habla del hijo que esperan

—¿Así que cuándo empezaron a progresar esas cosas para ustedes dos?
—Rod me dijo que esa primera señal llegó la penúltima Navidad. Se despertó una mañana y se dijo a sí mismo: "Estoy en el mejor lugar en que nunca he estado. Soy más feliz de lo que nunca he sido y no deseo que esto cambie. Quiero conservar lo que ahora mismo tengo". Y supongo que vio la luz en su men- te. Algo le dijo que era así: yo era la verdadera. Me compró este anillo de brillantes y dijo que era su primer paso en darse cuenta de cuán importante era yo para él. Era importante esperar tanto tiempo, ya que él quería estar seguro de que esta vez era la adecuada.

La petición de mano
—¿Y cómo fue, cómo le pidió que se casara con él?

—Sucedió justo antes de mi cumpleaños. El quiso llevarme de viaje. Cuando llegamos al aeropuerto, mis padres estaban sentados en la zona de recepción y yo pregunté: "¿Qué diablos estáis haciendo aquí?". De lo que ni mi madre ni yo nos dimos cuenta fue que mientras caminábamos por la pista de despegue hacia el avión, Rod rodeó con el brazo a mi padre y le dijo: "Graham, me gustaría que me diera permiso para pedirle la mano de su hija". Aparentemente, las rodillas de mi padre temblaron. A la hora del almuerzo fuimos al restaurante situado en la parte superior de la torre Eiffel. Yo estaba sentada cuando Rod se me acercó y cogió mi mano. Sus palabras fueron: "Te he traído aquí por algo más que sólo por tu cumpleaños. Hay otro motivo". Entonces puso una rodilla en tierra y susurró: "Te amo. ¿Quieres casarte conmigo?". Quedé en completo estado de "shock", como petrificada. No sé cuánto tiempo pasó, pero entonces él dijo: "Vamos ya, por favor, ¿quieres decir algo? No puedo quedarme aquí agachado para siempre. ¡Estoy sobre mi rodilla mala!".
—¿Cómo reaccionó usted?
—Estaba muy emocionada; me quedé sin palabras. No pude hablar durante el resto del almuerzo. No pude leer el menú. Incluso perdí el apetito. El me apretó la mano y dijo que le recordaba la primera vez que nos conocimos, cuando yo me mostré muy tímida y no supe responder cuando él me hablo.
—¿Han pensado cuándo y dónde tendrá lugar la boda?
—Después de que Rod me propusiera matrimonio pensamos que podríamos casarnos en noviembre o diciembre. Luego, cuando nos enteramos que yo estaba embarazada, esos plantes tuvieron que ser cambiados. Ahora, probablemente, lo dejaremos para el año que viene. Creo que optaremos por el Sur de Francia, en la Provenza, donde actualmente estamos comprando una casa. Fuimos allí a verla recientemente, y en cuanto atravesamos las puertas en coche nos enamoramos de ella. Todo en nuestras vidas ha parecido unirse en los últimos dos meses —el compromiso, el bebé y ahora la casa soñada.
—¿Ha madurado Rod desde que usted sale con él?
—Creo que sí, pero las personas que más lo han notado son sus hijos. A menudo recibo perqueñas notas de ellos diciendo: "Gracias por estar ahí para nosotros; has sido estupenda para nuestro padre y estamos muy contentos de que estés con él, porque ahora él es diferente. Ha cambiado". Ellos me dicen que él es más sensible y que escucha más.
—¿Cómo sobrellevó aquellos días en que la prensa la desestimó diciendo que usted era sólo la última conquista de Rod?
—Rod fue maravilloso. Me dijo que eso era simplemente parte integrante de vivir en el centro de atención y algo a lo que tendría que acostumbrarme.

’Mis amigos me dicen...’
—¿En qué ha cambiado usted desde que empezó a salir con Rod? ¿Diría que ha aumentado su confianza en sí misma?

—Mis amigos me dicen que no he cambiado en absoluto, y es magnifico oír eso. Dicen: "Sigues siendo nuestra Pen, despistada, emotiva, divertida, y realmente no has cambiado nada". Pero respecto a la confianza en mí misma, ha crecido enormemente.
—¿Qué fue lo primero que le atrajo de Rod?
—Probablemente, su manera de comportarse. El tiene todos los componentes que yo admiro en un hombre. Rod tiene muchas de las cualidades que tiene mi padre. Ambos son muy inteligentes, tienen un gran sentido del humor y son realmente corteses. Siempre me presta atención y es muy cariñoso y comprensivo. También tiene un espíritu fuerte. Asimismo, posee una energía increíble que atrae a la gente.
—¿Le preocupa alguna vez la diferencia de edad?
—Yo siempre he preferido la compañía de hombres mayores. Siempre tuve una maravillosa relación con mi padre, y él y Rod se llevan estupendamente, lo que me hace muy feliz.

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