El cumpleaños más amargo de Madonna

Madonna tuvo un accidentado día de cumpleaños. Ayer, 16 de agosto, día en el que cumplía 47 años, la cantante estadounidense sufrió varias fracturas al caerse de un caballo mientras montaba en su residencia campestre de Ashcombe, a las afueras de Londres. La artista fue trasladada de inmediato al hospital local de Salisbury donde le diagnosticaron la rotura de "la clavícula, tres costillas y la mano", aunque, según señaló su portavoz, Barbara Charone, recibió el alta médica esa misma noche. Según los expertos "el hecho de que Madonna cuenta con excelentes condiciones físicas seguramente la ayudará a lograr una total mejoría, especialmente por sus clases de yoga".

Los planes de la artista de celebrar esta señalada fecha en familia en su residencia cercana a Tollard Royal, junto a su marido, Guy Ritchie, y sus hijos, Rocco y Lourdes, se vieron alterados notablemente. Guy Ritchie fue quien la trasladó al centro hospitalario y sus hijos permanecieron en casa esperando noticias de su mamá.

El accidente ocurrió a mediodía. Madonna y su profesor de hípica salieron a montar a caballo. La reina del pop optó por galopar a lomos de un caballo en el que nunca antes se había subido y éste le jugó una mala pasada. Desde que contrajera matrimonio Madonna se alejó de Estados Unidos y se ha convertido en una gran amante de la vida campestre. Vida a la que se tendrá que acostumbrar durante varios meses para su total recuperación, ya que deberá permanecer en reposo. Según ha anunciado su portavoz, la caída no afectará al lanzamiento de su próximo álbum, Confessions on a Dancefloor, que saldrá a la venta en noviembre.

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