Fotos exclusivas:Paulina Rubio y Nicolás Vallejo-Nágera, pareja sorpresa del verano

Fin de semana en Ibiza
Y para calma, la de las playas de la isla balear más concurrida en estos días. Ibiza fue el escenario elegido por la pareja para vivir su pasión. Se les pudo ver paseando por la orilla del mar, dándose un chapuzón o de excursión en barco rumbo a Formentera, pero la imagen parecía ser siempre la misma, porque la pareja no se separa ni un momento: su relación es un interminable abrazo. Nicolás y Paulina estuvieron acompañados por otra de las parejas de moda: el campeón de motociclismo Fonsi Nieto y su novia, la modelo Ariadne Artiles.

Las chicas lucieron estilo en la playa: Paulina, con un biquini negro, que evidenciaba que, a sus treinta y dos años, mantiene la mejor figura, y variados complementos, que son su predilección: ya fuera con unas gafas de pantalla, con un blusón tipo caftán o con las múltiples pulseras que suele lucir en su muñeca. Ariadne también echó mano de los complementos, y lució el sombrero del verano: tipo cowboy. Pero los chicos tampoco se quedaron atrás. Fue Nicolás el que se animó a llevar el sombrero texano, además de varios colgantes, y Fonsi Nieto, el que no tuvo reparos en lucir un collar de cristales de colores. Una pandilla muy fashion.

Paulina y Nicolás se mostraron una vez más ajenos a todas las miradas. No se ocultaron ni se preocuparon en disimular su amor. Al contrario, se besaron y abrazaron con toda naturalidad. La pareja se mostraba son- riente en cada momento, con la felicidad que transmite un nuevo amor que, tal y como comentábamos, tiene tintes de ir "bastante en serio".

Aunque nunca los habíamos ubicado en la misma pandilla, ambos comparten un gran número de amigos y se conocían desde hace seis años. Aunque los amores estivales llegan con la canícula y suelen durar lo que la insolación de la estación, a veces lo que comienza como un romance de verano puede seguir deparando sorpresas y convertirse en una relación estable. Con futuro o no, la relación más sorprendente e inesperada del verano ya ha subido la temperatura del termómetro de la crónica social. Ahora, tiempo al tiempo.

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