La cantante Tamara y Daniel Roque se casaron en Sevilla

En Sevilla y con un tórrido calor se casaba en la parroquia de San Lorenzo, situada a escasos metros de la Iglesia del Gran Poder, la cantante Tamara con su novio, Daniel Roque Rosales, con el que llevaba dos años de relación y con el que por fin veía su sueño cumplido. Pasaban escasos minutos de las cinco de la tarde cuando en un Rolls Royce negro llegaba el novio acompañado de su madre y madrina, Nieves Pérez. El novio, vestido con un traje de chaqueta negro diseñado por Hannibal Laguna y en la solapa una orquídea blanca, y la madrina vestida igualmente por el mismo diseñador, con una falda de gasa color champagne y un cuerpo brocado con pedrería y un tocado en el pelo a tono con el traje.

A las cinco y veinte de la tarde apareció la novia, blanca y radiante en una espectacular carretela, propiedad del empresario sevillano Miguel Gallego, que iba tirada por cuatro caballos españoles. Con tan sólo veinte minutos de retraso Tamara, que está apunto de cumplir veintiún años, llegaba a la plaza de San Lorenzo y descendía del coche de caballos acompañada de su padrino, Lorenzo Sanguino, el novio de su madre, Matilde, y por los cuatro niños que formaron el cortejo nupcial, entre los que se encontraba el hermano pequeño de la cantante, Manuel Alejandro.

Un traje de inspiración andaluza
Tamara, nieta de Rafael Farina, iba vestida con un diseño de Hannibal Laguna. El traje era un vestido cortado al bies realizado con tejidos valencianos de Catalá en raso de seda damasco con dibujos vegetales de lirios y calas entrelazadas, hechos en exclusiva para la conocida cantante de boleros. El traje nupcial llevaba asimismo cortes asimétricos con inspiración andaluza, con los hombros al descubierto y manga corta y con escote de barca. La parte inferior del vestido estaba cortada en líneas transversales y cintas de seda, que daban un toque a la forma y a la personalidad de Tamara, según nos explicó el diseñador Hannibal Laguna.

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