Michael Jackson en su peor momento

La situación de Michael Jackson se agrava por momentos. Mientras los amigos del cantante, que se enfrenta a más de veinte años de prisión y diez cargos en su contra -abuso sexual, suministro de alcohol, y conspiración de secuestro, entre otras- temen que este pueda atentar contra su propia vida, el juicio se ha convertido en un circo mediático seguido por millones de personas cada día. El jueves pasado el artista se vio cara a cara por primera vez en el tribunal de Santa María con el menor de 15 años que le acusa. Michael Jackson llegó sesenta y cinco minutos tarde en pijama y zapatillas y con aspecto demacrado. Al parecer había pasado gran parte de la noche en un hospital aquejado de fuertes dolores de espalda, aunque el juez Rodney Melville, al ver que no se presentaba a su hora, había emitido una orden de captura bajo amenaza de revocar la libertad condicional bajo fianza de tres millones de dólares que se le impuso el pasado septiembre. Finalmente todo quedó en eso, y la orden fue cancelada.

El proceso fue interrumpido a los veinte minutos de que el abogado defensor de Jackson, Thomas Meserenau, iniciara su interrogatorio al menor, al que acusó de inventarse la historia después de haberse reunido con un abogado. Pero antes, el fiscal Tom Sneddon pudo hacer su interrogatorio y durante el mismo no tardaron en salir los detalles más escabrosos de la historia. "Me tocó dos veces, aunque se sienten como si fueran más", declaró el menor, quien reconoció que él y su familia regresaron a Neverland en varias ocasiones después de reunirse con sus abogados. Contó asimismo que durante sus estancias en el rancho, Jackson le había dado vino en una lata de Coca Cola light y había llamado a la bebida "zumo de Jesús", aunque la lista incluía también vodka, ron y whisky.

El único testigo principal de la fiscalía que aún no ha declarado es la madre del menor, a quien la defensa pinta como una mujer codiciosa que instruyó a sus hijos para mentir con el fin de obtener dinero a través de demandas. Hoy mismo, por otro lado, Thomas Meserenau terminará de interrogar al menor, cuyos supuestos abusos tuvieron lugar a comienzos de 2003 cuando tenía entonces trece años y estaba enfermo de cáncer. Los rumores y especulaciones sobre el lamentable aspecto con el que Michael Jackson se presentó hace unos días en el juzgado, no se han hecho esperar. Aunque, como decíamos, su abogado explicó que había tenido que ir al hospital por fuertes dolores en la espalda, círculos allegados al cantante afirman que padece "graves problemas mentales" que se han acentuado por el estado de bancarrota en el que se encuentra. Al día siguiente de su comparencia, los fiscales del caso le presentaron como "un comprador compulsivo" al borde de la ruina en un intento de acceder a los registros contables del rey del pop. Según afirman, Michael Jackson debe pagar unos 400 millones de dólares en deudas e impuestos antes de diciembre de este año. La cadena Fox informó recientemente de que el artista mantuvo la semana pasada una reunión en Neverland con sus asesores para estudiar sus cuentas después de no haber podido pagar los salarios de las 120 personas que tiene a su servicio.

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