Paul McCartney recuerda a los Beatles en la Super Bowl

Hace justo un año, el público de la Super Bowl asistía atónito al destape inesperado de uno de los senos de Janet Jackson, durante su actuación con Justin Timberlake en el tiempo de descanso. Un "descuido" por el que la artista tuvo que pedir disculpas durante las semanas siguientes y que los organizadores quisieron evitar en esta edición. Paul McCartney no tuvo ningún percance con su vestuario, unos pantalones vaqueros y una camiseta roja con una estrella, y consiguió poner en pie a los cerca de 76.000 espectadores con algunas de las canciones más conocidas de los legendarios Beatles. Algo que ya hiciera en el año 2002, la primera vez que actuó en este mismo escenario.

Unos minutos que valen millones
En casi doce minutos, interpretó Baby drive my car, Get back y Live and let live, acompañado de salvas de fuegos artificiales. El mítico tema Hey Jude levantó al público que iluminó el estadio Alltel de Jacksonville, Florida, con miles de luces. Un perfecto final de fiesta para el cantante, de 62 años, que conquistó a los aficcionados al fútbol. Fueron sólo doce minutos de música, por los que McCartney se embolsó una cantidad millonaria: casi 1.800 mil libras- cerca de 2.630 mil euros-, lo que supone unas 150.000 libras por un minuto de actuación.

Con el ex Beatle compartieron escenario los grupos Black eyed peas, Earth, wind and fire y la Charlie Daniels Band, liderada por Gretchen Wilson. También Alicia Keys salió a la pista para entonar America the beautiful, que precedió un desfile de veteranos de la segunda guerra mundial. El actor Will Smith, que está en plena promoción de su último trabajo Hitch, participó también en el espectáculo de esta multitudinaria cita deportiva.

Una noche de música y sobre todo emociones, en la que los Patriots de Inglaterra escribieron una página más en la historia del fútbol americano al vencer a los Eagles de Filadelfia, consiguiendo así su tercera victoria en los últimos cuatro años.

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