Comienza el juicio contra Michael Jackson

Vestido de blanco inmaculado y rodeado de sus guardaespaldas, abogados, representantes y asesores legales, Michael Jackson llegó a los juzgados de Santa María (California), donde una vez se configure el jurado dará comienzo el juicio contra el "rey del pop". El cantante esperó a que uno de sus guardaespaldas desplegara un gran paraguas negro a modo de sombrilla que le protegiera del sol, antes de descender del vehículo y saludar a los cientos de fans que se agolpaban en las inmediaciones haciendo el símbolo de victoria con los dedos de su mano. Dentro del edificio Jackson se convirtió en un sospechoso más, y como tal, fue cacheado y registrado con un detector de metales.

El juicio del año
Cerca de mil periodistas, cientos de fans, decenas de miembros de seguridad y los más de 700 aspirantes a miembros del jurado han alterado la calma de la pequeña ciudad vitivinícola de Santa María, donde sus 85.000 habitantes se preparan para asistir al conocido como el juicio del año en Estados Unidos. Ayer comenzó la selección de los miembros del jurado y en un plazo de un mes, el juez Melville espera haber conseguido un total de doce miembros, más ocho suplentes, todos ellos residentes de Santa María y con una amplia disponibilidad, dado que la fase de testimonios y deliberación puede prolongarse de cinco a seis meses.

El espectáculo
Ante la previsión de la llegada masiva de fans del cantante, los juzgados han sido rodeados por tres filas de vallas, alambradas y sacos de arena para crear un perímetro de seguridad que será custodiado por más de 60 agentes de seguridad día y noche. Mientras, los vecinos de la zona hacen su particular agosto alquilando sus garajes, buhardillas, trasteros y casas a los medios de comunicación a modo de improvisadas oficinas. Los hoteles han colgado el cartel de completo para los próximos meses y los restaurantes y cafeterías de los alrededores apenas dan abasto para dar de comer a fans y periodistas.

El "rey del pop" y también descrito debido a sus excentricidades como "Wacko-Jacko" (el loco Jacko), de 46 años, se enfrenta a nueve cargos de abuso a menores, además de incitación al consumo de alcohol, secuestro, conspiración y extorsión, cargos por los que de considerarle culpable podría recibir una pena máxima de 24 años de cárcel.

'Soy inocente'
En víspera del juicio, Jackson reiteró en un vídeo divulgado en su página web que es inocente, que tiene "una gran fe en el sistema judicial" y que será "absuelto cuando se sepa la verdad". En la misma idea incidieron sus padres, Joseph y Catherine, quienes aseguran que los demandantes persiguen el dinero de su hijo. "Conozco a mis hijos y estas acusaciones son realmente ridículas", apuntaba su madre. "Todo esto lo hacen por dinero" añadía su padre.

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