Mariah Carey, toda una novia en el cumpleaños de Puff Diddy

Sus cumpleaños se están convirtiendo en todo un acontecimiento, en el que año tras año se reúnen todo tipo de famosos, desde actores a modelos, incluyendo cantantes y artistas en general.

En esta ocasión, el rapero Puff Diddy, no lo celebró en un lujoso barco, como hiciera el pasado año. Prefirió festejar su 35 aniversario en tierra firme; el lugar elegido, el salón Cipriani, en la isla de Manhattan. Entre los invitados que quisieron acercarse para ofrecer sus mejores deseos al músico y empresario, sin duda, llamó la atención Mariah Carey, ex de Luis Miguel, la cantante vestía como si fuese a pasar por el altar, al llevar un voluminoso traje blanco adornado con una tiara. Un diseño de Vera Wang una de las modista más influyentes en lo referente a vestidos nupciales. Tal vez toda una declaración de intenciones.

El homenajeado, estuvo acompañado de su novia, la modelo Kim Porter. Diddy llevaba un traje negro, que hacía que destacaran aún más las valiosas joyas que ella portaba. También destacó una bellísima Naomi Campbell, radiante en un espectacular vestido de color fucsia, así como la cantante Paulina Rubio, con un diseño muy llamativo, aunque no tanto como el que llevó en la entrega de premios de la Mtv. Tampoco quisieron perderse la fiesta el actor Bruce Willis, ni las actrices Milla Jovovich o Tatum O’Neal, así como la diseñadora Betsey Johnson. Tampoco faltó a la cita Paris Hilton, aunque para acudir tuvo que hacer un alto en el rodaje de un programa televisivo.

Su mejor regalo, poder descansar
Aunque con tales amigos, suponemos que no le faltarían regalos a Puff Diddy, lo que el músico más deseaba en esta celebración, era tener la oportunidad de descansar, "quiero poder tumbarme" confesó. " En este año he corrido una maratón, he actuado en Broadway, firmé un contrato para participar en una película, gané el premio al mejor diseñador del año, inauguré una tienda en la Quinta Avenida de Nueva York, conseguí el voto joven y ahora es mi cumpleaños". No es extraño que se encuentre exhausto, sobre todo después de trabajar sin descanso en su campaña Vota o muere, en la que pretendía convencer, sobre todo a los más jóvenes, para que acudieran a las urnas.

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