Elvis, el muerto más rico

La revista estadounidense Forbes, famosa por sus enumeraciones de las grandes fortunas del mundo, acaba de publicar la cuarta lista de los muertos más ricos del planeta.
En esta lista han incluido a todos los famosos que tras su fallecimiento ganaron el año pasado al menos 3,91 millones de euros.

Como todos los años, esta lista está encabezada el rey del rock, Elvis Presley, quien 27 años después de su desaparición recauda 31,28 millones de euros anuales a través de la empresa que gestiona su imagen, Elvis Presley Enterprise, creada por su esposa Priscilla Presley.
La empresa tiene patentados más de 700 productos, que van más allá de lo puramente musical.
La imagen de Elvis aparece en ceniceros, tazas,almohadas...
La heredera de esta gran fortuna de dinero es su única hija,Lisa Marie Presley, ex mujer de Michael Jackson.

El segundo puesto lo ocupa el dibujante Charles M. Schulz, creador del famoso Snoopy. Su viuda y sus cinco hijos reciben cada año gracias a la publicidad de Pepsi, Metlife y H&M, 27,37 millones de euros.
Para el año que viene la familia preveé que esta cifra aumentará, ya que se celebrará el 40 aniversario del álbum A Charlie Brown Christmas.

El gran escritor de El señor de los anillos ,J.R.R. Tolkien aparece en tercera posición con unas ganancias anuales de 17,98 millones de euros, cantidad a la que hay que sumar una parte de los 2.361 millones generados por su exitosa trilogía llevada a la gran pantalla.
Estos beneficios son para los tres hijos del escritor.

La cuarta posición la ocupa otro músico, el mítico John Lennon, aunque la mayor parte de sus ingresos provienen de sus discos con los Beatles.
Su viuda Yoko Ono y su dos hijos ganan anualmente 16,42 millones de euros.

En esta lista aparecen también otros artistas como: Theodore "Dr Seuss" Geisel, creador de The cat in the Hat o El Grinch, que gana 14,07 millones; Marilyn Monroe con 6,26 millones al año, Bob Marley con 5,47 millones; Jimi Hendrix con 4,68 millones o James Dean con 3,91 millones. Estos artistas imperecederos continuarán vendiendo libros, discos y protagonizando campañas publicitarias ya que son iconos indiscutibles de su época.

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