Michael Jackson, escoltado por su familia, reaparece en los Tribunales

Vestido de blanco, muy sonriente y arropado por su familia y por más de doscientos admiradores que le corearon a su llegada, Michael Jackson se presentó ayer en el tribunal de Santa María (California) para acudir a una audiencia previa a su proceso en la que iba a declarar el fiscal Sneddon, encargado del caso y que persigue al cantante desde hace más de una década por presunto delito de abuso sexual de menores. Michael Jackson sorprendió a todos con su comparecencia ya que no estaba obligado a estar presente en la vista preeliminar, que ha captado la atención internacional. No hizo declaraciones, pero sí proclamó su inocencia. Muchos han querido ver en la comparecencia de Michael Jackson un intento de lavar su imagen desde que el pasado año se emitiera un reportaje realizado por el periodista Bashir, que causó una gran polémica.

El fiscal Sneddon
La defensa de Jackson, encabezada por Thomas Maserenau, prevé en los próximos días desmontar las acusaciones de Sneddon y demostrar que "violó" entre otros el privilegio de información confidencial entre cliente y abogado" al allanar la oficina del detective privado Bradley Miller, que trabajaba para el entonces abogado del cantante, Mark Garagos. Además, la defensa alega que el fiscal abusó de su autoridad cuando el pasado noviembre registró el rancho de Neverland ya que sólo tenía permiso para entrar en ciertas zonas. El cantante sostiene que Sneddon, quien también le acusó de abuso sexual de un menor en 1993, está obsesionado por meterle en prisión. Según allegados al cantante, su ira aumentó cuando vio como en 1994 se le iba de las manos el juicio contra el músico después d que este alcanzara un acuerdo millonario con la familia del niño que le acusó.

Visita a una escuela infantil
La pasada primavera, Michael Jackson fue acusado de haber secuestrado a un niño y a su familia para convencerles de "que es el hombre más bueno del mundo" y "obligarles a grabar un vídeo que le absolviera". Según la demanda presentada por el abogado Gordon Auchincloss, el cantante encerró a dicha familia en el rancho de Neverland. Un día antes de su publicitada aparición en el tribunal de Santa María, el cantante acudió a una escuela de religión de Los Ángeles. En el centro, donde sólo se imparten clases a niños afroamericanos, una niña le preguntó si podría visitarle en Neverland, a lo que él contestó: "Eres bienvenida en cualquier momento".

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