Las joyas de María Callas se subastarán en noviembre

María Callas, soprano por excelencia de las últimas décadas, obtuvo un éxito rotundo en los escenarios que, sin embargo, no se vieron equilibrados con felicidad en su vida privada. Una muerte prematura, en 1977 (con apenas 54 años), a causa de un ataque cardiaco, contribuyó a mitificar a una mujer con tribulada vida privada. Una vida que, en cierto sentido, volverá a ser carne de pluma, ahora que Sotherby's ha declarado que el 17 de noviembre de 2004, en la ciudad suiza de Ginebra, se subastarán las joyas que su esposo, el millonario industrial italiano Giovanni Battista Meneghini, le regaló a la soprano en la década de los cincuenta. Entre ellas, una sortija de diamantes de corte marquís, de 11,7 quilates, que saldrá con un precio de 120.000 dólares y por la que se espera obtener algo más de 180.000 dólares. También se venderá una sortija de esmeraldas y diamantes (estimada en 140.000 dólares); y un broche con un rubí y un diamante, por un valor inicial de 80.000 dólares. La diva dejó estas joyas a una amiga poco antes de morir.

Diez años de matrimonio y un adiós tormentoso
María Callas y su generoso marido se separaron tras diez años de matrimonio, debido al amor intenso que experimentó la cantante por el armador griego, Aristóteles Onassis. Sin embargo, tanto amor no fue suficiente para que María Callas alcanzara la estabilidad y, sobre todo, la felicidad. Finalmente, y tras escándalos sonados en prensa, Aristóteles Onassis contrajo matrimonio en 1968 con la viuda del presidente asesinado John F. Kennedy, Jacqueline. Por su parte, la diva se retiró parcialmente de la vida pública, desde 1965, aunque no abandonó el canto. Cuando, en 1977 murió, la sorpresa y el dolor inundó el mundo de la lírica.

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