Marta Sánchez despide a su hermana, fallecida tras una larga enfermedad

Tenía 38 años, estaba casada y era madre un niño de corta edad

Completamente de negro, temblorosa y rota por el dolor, Marta Sánchez despidió el pasado martes los restos de su hermana del alma, Paz, su melliza, quien luchó durante tres años -le diagnosticaron un cáncer en 2001- contra su terrible enfermedad. A pesar de su tenaz lucha, Paz finalmente se dejó vencer por la muerte al igual que sucediera, el pasado 7 de marzo, con su amiga Mariam Suárez.

Paz Sánchez falleció a los 38 años y lo hizo sabiendo que se estaba yendo. A su lado, su madre, Paz -viuda de Antonio Sánchez, fallecido en septiembre de 1998-; su esposo, Eduardo Álvarez, su hermana Marta, que luchó con ella y por ella hasta el último aliento; y el esposo de ésta, Jesús Cabanas.

Por expreso deseo de la fallecida, se ofició el funeral en la iglesia de San Francisco de Asís de La Coruña y sus restos mortales fueron incinerados y enterrados en el cementerio coruñés de Santa Cecilia de Feáns. Un lugar en el que se vivieron escenas de intenso dolor el pasado martes por la mañana.

Hasta allí se desplazaron numerosos compañeros de trabajo y amigos de Paz entre ellos el decano de la Facultad de Derecho, José María Pena, en la que trabajaba como secretaria, las hermanas Rosario y Lolita Flores, la mayoría de ellos portando grandes coronas de flores.

Paz Sánchez, casada y con un hijo de corta edad, descubrió en el año 2001 tras una revisión médica que padecía un tumor cancerígeno en el pecho, del que fue operada en noviembre del 2002. Su paso por el quirófano no logró sin embargo parar el avance de la enfermedad, algo que no impidió que viviera con gran entereza y viveza estos tres años de dura lucha contra el cáncer.

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